Estando a cuatro días de finalizar su mandato, el presidente junto al ex senador Gustavo Bolívar reafirmaron un aparente fraude electoral en las elecciones presidenciales.
En una rueda de prensa y a raíz de la publicación en redes sociales de presuntas evidencias de fraude electoral publicadas por el ex senador Gustavo Bolívar – cercano al movimiento de Gustavo Petro -, las declaraciones del todavía presidente de Colombia han vuelvo a disparar las alarmas en cuanto a la transparencia del proceso de elección presidencial, el cual dio como resultado ganador al ultraderechista Abelardo de la Espriella.
Dichas acusaciones ya habían sido advertidas por el presidente antes de realizarse la primera instancia electoral. A través de un comunicado oficial, Petro afirmaba que “si los datos de los colombianos y las colombianas son manejados por quien maneja los escrutinios electorales, si son los mismos, estamos en un inmenso peligro de fraude electoral”.

Digitalizar las elecciones, ¿eficiencia o peligro?
Es importante señalar que el sistema electoral colombiano ya poseía antecedentes de fraude, sumado a que el proceso se encuentra digitalizado y tercerizado por la empresa Thomas Greg & Sons, cuyos directores hermanos fueron condenados por fraude bancario en Estados Unidos durante la década de los 80.
Al ser un servicio privado y aparentemente vulnerable, Petro asegura una intervención israelí en el sistema de software, ya que »la única entidad en el mundo capaz de hacer eso es el Estado de Israel».
La publicación del ex senador Bolívar afirma que:
- Hay 95 municipios con más votantes que habitantes
- 150 municipios con censo electoral superior al 95% de su población
- 256 municipios con censo electoral superior al 90% del censo electoral, mientras que lo normal es que el censo electoral no supere el 80% de la población
Por su parte, el saliente presidente Petro sostiene que el candidato de su movimiento Iván Cepeda ganó la presidencia y reiteró que »las elecciones se las robaron los israelíes (…). Estamos en lucha contra un verdadero narcofascismo asesino’‘.
Colombia no es la única nación cuya transparencia electoral se encuentra en duda: también ocurrieron presuntos casos similares en Honduras (con su famoso escándalo »Hondurasgate») y en Perú con el triunfo de Keiko Fujimori, hija del presidente de facto Alberto Fujimori.
La primera certeza que debe tener el pueblo es que Iván Cepeda ganó la presidencia, que las elecciones se las robaron los israelíes adinerados dirigidos por un genocida y lo hicieron desde el extranjero modificando la votación en 1665 puestos electorales ya detectados. Actuaron… https://t.co/uXXmrMG5gt
— Gustavo Petro (@petrogustavo) August 3, 2026

