El Gobierno nacional avanza a paso firme en la consolidación de su programa económico y político para los próximos años. En las últimas horas, los principales focos de atención de la gestión se concentraron en una ambiciosa ingeniería financiera para llevar calma a los mercados globales y, en paralelo, en el relanzamiento de las negociaciones políticas con las provincias, en un escenario que combina la búsqueda de consensos institucionales con la tensión latente por el recorte de fondos.
El plan para blindar los vencimientos de deuda sin depender de Wall Street
En el terreno de la Agenda Financiera y Deuda, el ministro de Economía, Luis Caputo, junto al secretario de Finanzas, Federico Furiase, presentaron de forma oficial la estrategia para abordar los compromisos de deuda en moneda extranjera para lo que queda de este año y el próximo.
El anuncio central del Palacio de Hacienda fue la promesa al mercado de que el Ejecutivo sobrecumplirá en u$s 3.700 millones los vencimientos previstos para 2026. Para lograr cancelar todas las obligaciones financieras hasta 2027 sin necesidad de recurrir a los mercados internacionales de crédito, el plan oficial contempla tres pilares:
- El uso de préstamos internacionales por un total de u$s 4.000 millones.
- Compras directas de divisas al Banco Central.
- Los ingresos proyectados que dejará la privatización de empresas públicas, entre las que se destacan AySA y diversas centrales eléctricas.
Negociaciones con las provincias: convocatoria en Tucumán y debate por reformas
En el plano estrictamente político, la Casa Rosada busca activar una mesa de diálogo permanente con los mandatarios provinciales. El objetivo de máxima del Poder Ejecutivo es sentar las bases para negociar el próximo paquete de reformas estructurales que pretenden enviar al Congreso.
En este contexto, todas las miradas están puestas en los preparativos del evento por los 210 años de la Declaración de la Independencia este próximo 9 de julio. El acto central, que se organizará en la provincia de Tucumán bajo la gobernación del aliado Osvaldo Jaldo, funcionará como la vidriera política perfecta donde el Ejecutivo nacional espera reunir a una parte considerable de los líderes federales para relanzar la iniciativa oficialista.
Alerta en el interior por el recorte de subsidios energéticos
Sin embargo, la relación con las provincias no está exenta de fricciones. El clima político, especialmente con los distritos de la zona centro y norte del país, se tensó significativamente en los últimos días debido a los cambios implementados en el esquema de subsidios de gas.
Diversas localidades de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Jujuy y La Rioja comenzarán a sufrir recortes en sus beneficios tarifarios. La nueva disposición del área de Energía limita los descuentos fuertes (que alcanzan el 30%) de manera exclusiva a aquellos hogares que se encuentren catalogados bajo criterios de extrema vulnerabilidad, lo que encendió las alarmas en los gobiernos provinciales por el impacto directo en los bolsillos de la clase media de sus regiones.

