Un clima de fuerte preocupación se instaló en las ciudades de Chivilcoy y Bragado tras conocerse el cierre del grupo empresarial Revenue S.A., que desarrollaba distintas actividades comerciales en la región y cuya conducción, según trascendió, se encontraría actualmente sin contacto con el personal.
El grupo tenía presencia a través de diversos emprendimientos, entre ellos dos corralones de materiales bajo la firma Renovar -uno en cada ciudad-, una financiera ubicada en la tercera cuadra de la calle Rivadavia en Chivilcoy, un concesionario de motos sobre la avenida Soárez, a pocos metros de Plaza España, y la administración de un campo en la localidad de Gorostiaga.
De acuerdo a la información que comenzó a circular en las últimas horas, la empresa estaría presidida por Fernanda Nascimiento-hija de un casero del campo-, mientras que como apoderado figuraría Eduardo Juan Zanardi. En tanto, también se menciona la participación de un socio oriundo de la ciudad de Moreno, identificado como Raúl Paz.
La situación genera especial inquietud entre los trabajadores, ya que se estima que unas 20 personas se verían afectadas por el cierre, de las cuales alrededor de ocho corresponden a Bragado y el resto a Chivilcoy. Según pudo saberse, varios empleados ya comenzaron a buscar asesoramiento legal, e incluso habrían recurrido al Ministerio de Trabajo para encuadrar su situación.
Uno de los principales temores radica en la necesidad de resguardarse ante posibles acusaciones vinculadas al abandono de trabajo o faltantes de mercadería, en un contexto donde -según señalan- no han recibido instrucciones claras por parte de los responsables de la firma., quienes comunicaron la situación por mensajes de texto.
En este marco, algunos trabajadores evalúan la entrega formal de llaves de los distintos locales y dependencias, buscando dejar constancia de su situación laboral y evitar futuras complicaciones legales.
Por el momento, no hubo comunicaciones oficiales por parte de los responsables del grupo, lo que profundiza la incertidumbre tanto entre los empleados como en el ámbito comercial local, donde la firma tenía una presencia activa.
El caso abre interrogantes no solo sobre el futuro de los puestos de trabajo, sino también sobre la continuidad de las actividades comerciales y el impacto que este cierre podría tener en el entramado económico de ambas ciudades.
A los trabajadores de los dos corralones, deberían sumarse los despedidos en la agencia de motos, la financiera Cooperatvia de Crédito Valentín Coria (cerrada), en el campo que no han cobrado las indemnizaciones correspondientes. Los damnificados se incrementan con proveedores e inversores, por lo que la lista de damnificados se podría incrementar en gran medida con el paso de los días.



