Tras conocerse el dato de inflación de marzo, que marcó un 3,4 por ciento y mostró una suba significativa frente al 2,9 por ciento de febrero, el Presidente Javier Milei encabezó el cierre de la cumbre de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina, donde se refirió al indicador con tono crítico y, al mismo tiempo, ratificó el rumbo de su política económica.
Lejos de esquivar el tema, el mandatario decidió centrar su intervención en la evolución de los precios a modo de diferenciarse de “los políticos que cuando reciben un mal dato fingen demencia o hablan de cualquier otra cosa”. “Nosotros tendríamos un montón de cosas buenas para hablar el día de hoy, pero como soy Milei y detesto la forma de hacer las cosas de la política tradicional, y como odio la inflación, y como el dato no me gustó y me repugna, voy a hablar de inflación”, planteó.
En ese sentido, defendió la estrategia económica de su Gobierno y pidió evitar reacciones apresuradas: “Tenemos que tener conciencia de que Argentina enfrentó una corrida por el equivalente al 50 por ciento del M2. En cualquier momento de la historia, Argentina hubiese volado por los aires. No solo que no voló, sino que recibimos un fuerte respaldo en las urnas”. “La gente no quiere volver al pasado. Si seguimos haciendo las cosas bien, tarde o temprano las cosas van a empezar a salir bien”, aseguró.
De ese modo, insistió en la necesidad de sostener el rumbo y precisó que “lo que hay que hacer es tener paciencia”. “No hay que desesperarse. Cuando uno se desespera, toma malas decisiones. Nosotros no vamos a ir en contra de la teoría económica y de la evidencia empírica. Tampoco vamos a violentar nuestros valores morales al momento de diseñar la política económica”, expresó.
“La teoría económica y la evidencia empírica dicen que lo que tenemos que hacer es mantener el equilibrio fiscal, seguir con la motosierra. En la última reunión de gabinete di la orden de que la motosierra no para”, redobló.
Finalmente, remarcó que el Gobierno avanzará con su plan de desregulación. “Vamos a seguir recortando el gasto público para seguir rebajando impuestos porque los impuestos son un robo. No vamos a ceder un ápice en seguir desregulando, porque cuando ustedes desregulan, liberan rendimientos crecientes y eso genera crecimiento económico, abriendo la economía”, concluyó.



