Esta semana, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la inflación de junio perforó el piso de dos por ciento y fue de 1,9, con lo que acumuló 16,8 en la primera mitad del año. Sin embargo, especialistas advirtieron que el dato habría sido mayor si se hubiera utilizado el cálculo que se había aprobado a principios de año y sigue sin aplicarse.
Así, desde la consultora ACM remarcaron: “Tras el pico en la divergencia de 17 puntos porcentuales en ambas encuestas (la Encuesta Permanente de Hogares 2004-2005 y la canasta 2017-18) observado en 2024, la divergencia actual es de 1,1 puntos porcentuales, lo que se podría acrecentar debido a la mayor ponderación de los servicios en la nueva canasta”.
Por su parte, desde LCG advirtieron que los servicios volvieron a ampliar la brecha frente a los bienes, con 2,9 y 1,4 por ciento, respectivamente. Al usar la estructura de gastos 2017-18, la inflación minorista de junio hubiera sido de 2,3 por ciento mensual, con 1,6 puntos porcentuales arriba en el acumulado, llegando a 18,4 por ciento.
Con respecto al índice de julio, ACM adelantó que los precios regulados volverán a impulsar el promedio. Esto porque ya se confirmaron incrementos en agua y cloacas (tres por ciento), gas (2,81), tarifa de colectivos (4,1), tarifa de trenes (8,6), tarifa del subte (4,1) y medicina prepaga (entre 2,1 y 2,9, según la empresa).
Hacia febrero, el Gobierno dio marcha atrás con el nuevo cálculo que había aprobado para medir la inflación desde este año porque la fórmula anterior había quedado desactualizada y la nueva daba una mayor ponderación relativa a servicios como agua, gas, electricidad y telecomunicaciones.
- Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: pasaba de 9,4 a 14,5 por ciento.
- Transporte: pasaba de 11 a 14,3 por ciento.
- Telecomunicaciones: pasaba de 2,8 a 5,1 por ciento.



