Los aparatos electrónicos contienen materiales valiosos que se pueden recuperar, pero también sustancias potencialmente peligrosas para el medio ambiente. Por ello, repararlos, reutilizarlos y reciclarlos correctamente es fundamental para reducir el impacto ambiental y avanzar hacia una economía circular. Antes de descartar un aparato electrónico, es mejor priorizar su reparación o reutilización. Cuando ya no sea posible, es esencial utilizar los canales de recogida adecuados para garantizar su correcto tratamiento.
Iniciativas para dar una segunda vida a los dispositivos
La ciudad cuenta con diferentes proyectos que implican a la ciudadanía, a los centros educativos y al propio consistorio.

Unidad móvil de autorreparación abierta a la ciudadanía, con herramientas y soporte técnico para reparar pequeños electrodomésticos, aparatos electrónicos y bicicletas.
Iniciativa de recogida de teléfonos móviles en desuso mediante minicontenedores en los puntos verdes. Los dispositivos se revisan para valorar su reutilización y, cuando no es posible, se destinan al reciclaje para recuperar los materiales.
Proyecto educativo dirigido a jóvenes de secundaria y de ciclos formativos que promueve el uso responsable de la tecnología y sensibiliza sobre los impactos sociales y ambientales de los dispositivos digitales.

¿Dónde llevar los aparatos electrónicos en desuso?
La red de puntos verdes de Barcelona permite entregar aparatos eléctricos y electrónicos que ya no se necesitan o que han dejado de funcionar. Para saber qué punto es el adecuado según el tipo y las dimensiones del aparato, se puede consultar el Buscador de residuos.
Además, cuando se compra un aparato nuevo equivalente al antiguo, los comercios y distribuidores están obligados a recoger gratuitamente el aparato viejo, también en las compras por internet y en las entregas a domicilio.
Reutilización de los equipos informáticos municipales
El Ayuntamiento también promueve la reutilización de sus propios equipos informáticos. Mediante un convenio con la asociación Pangea, los dispositivos municipales en desuso se pueden reparar y preparar para una segunda vida, con el borrado seguro de los datos y la participación de entidades de la economía social. Este circuito contribuye a evitar la generación de residuos electrónicos y facilitar el aprovechamiento de los recursos.



