Javier Bardem está viviendo un verano especialmente intenso. Mientras seguía de cerca a la selección española durante el Mundial 2026, en el que se popularizó su admiración e incipiente amistad con Borja Iglesias, también ha estado ocupado con el estreno de la serie Cape Fear y con el rodaje de Dune: Part Three, dos proyectos que le han exigido un importante esfuerzo físico.
Con 57 años, el actor tiene claro que mantenerse en forma ya no es solamente una cuestión estética.
En una entrevista concedida a Men’s Health UK, explicó que hace apenas dos años decidió incorporar el entrenamiento de fuerza a su rutina por llegar en mejores condiciones a la vejez.
Una recomendación que va de la mano de la ciencia
Con el paso de los años, todas las personas pierden masa muscular de forma progresiva. Este proceso, conocido como sarcopenia, comienza alrededor de la quinta década de vida y puede acelerar la pérdida de fuerza, movilidad e independencia.
“Ya no soy un niño. Necesitamos ganar músculo para tener una vejez más saludable, como dicen los expertos”, comparte en la misma entrevista.
La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) recomienda realizar ejercicios de fuerza al menos dos o tres veces por semana para prevenir la fragilidad y reducir el riesgo de caídas.

En la misma línea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que los adultos, especialmente a partir de los 65 años, combinen actividad aeróbica con ejercicios destinados a fortalecer los principales grupos musculares.
Uno de los estudios más importantes publicados en los últimos años, firmado por investigadores de la Universidad de Sidney y publicado en el British Journal of Sports Medicine, concluyó que el entrenamiento de fuerza reduce el riesgo de mortalidad por cualquier causa y mejora la calidad de vida durante el envejecimiento.
Estar en forma también forma parte del trabajo
Más allá de la salud, el esposo de Penélope Cruz reconoce que muchas veces su profesión le obliga a cuidar especialmente su estado físico. Durante la entrevista recordó las largas jornadas de rodaje de Dune enfundado en el pesado traje de Stilgar bajo temperaturas extremas.
“No fue fácil. Tenías que llevar ese traje durante horas, con muchísimo calor, y además no podías sudar. Yo sudo mucho y tuvimos algunos problemas. Había momentos en los que me decían: ‘Corten, no puedes sudar’. Para hacer eso hay que estar en forma”. Aun así, el actor se toma con humor las comparaciones con algunos compañeros de reparto.
Cuando le preguntaron si entrenaría junto a Jason Momoa, respondió entre risas: “No, jamás entrenaría con Jason Momoa. ¿Estás bromeando? Es fortísimo”.
Aunque Bardem nunca presumió de rutinas extremas, sí explicó en distintas entrevistas que con el paso del tiempo aprendió a escuchar más a su cuerpo y a priorizar el bienestar frente al rendimiento.

Su objetivo no es ganar masa muscular por motivos estéticos, sino que prioriza conservar movilidad, fuerza y autonomía durante el mayor tiempo posible.
Un enfoque del que hacen bandera médicos especializados en envejecimiento saludable, como el divulgador canadiense Stuart Phillips, profesor de Kinesiología en la Universidad McMaster y uno de los mayores expertos mundiales en masa muscular, quien sostiene que el entrenamiento de fuerza es “una medicina” frente al deterioro asociado a la edad.
Marc Mestres, La Vanguardia.

