Este viernes, en una sesión especial del Senado de la Nación, prestaron juramento 23 de los 24 senadores elegidos en los comicios del 26 de octubre, que asumirán sus bancas formalmente el próximo 10 de diciembre. La excepción fue Lorena Villaverde, cuya incorporación fue suspendida: su diploma fue enviado de nuevo a la Comisión de Asuntos Constitucionales para una revisión detallada.
El acto —presidido por Victoria Villarruel— reunió figuras clave a nivel nacional: desde ministros hasta gobernadores, marcando desde ya un nuevo perfil parlamentario.
Entre los nuevos ingresos que reconfiguran la Cámara destacan varios exgobernadores y autoridades provinciales con fuerte peso territorial: en ese grupo figuran Jorge Capitanich (Chaco), la vicegobernadora chaqueña Silvana Schneider, Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Alicia Kirchner (Santa Cruz), así como dirigentes de provincias como San Juan, Tucumán y Mendoza, entre otras.
La ausencia de Villaverde —electa por la provincia de Río Negro representando al espacio La Libertad Avanza (LLA) — obedece a serias objeciones por presuntos vínculos con el narcotráfico, incluyendo denuncias que datan de una causa en Estados Unidos. Por esto, su ingreso quedó en suspenso hasta que la comisión correspondiente evalúe su situación después del 10 de diciembre.
El recambio no es menor: la llegada de gobernadores y exgobernadores al Senado imprime un perfil más territorial al cuerpo, lo que podría alterar las dinámicas de bloque y negociación en el recinto. En un contexto marcado por bloques fragmentados y alianzas por construirse, cada banca con respaldo provincial puede convertirse en una llave decisiva.

