Por el presbítero Mag. Claudio Pulli*
En la encíclica escrita por León XIV llamada Magnifica Humanitas, de alguna manera pone el acento en la dignidad humana en esta era digital de la inteligencia artificial.
El capítulo dos de la encíclica habla de los principios de la doctrina social de la Iglesia, porque la fe cristiana para la Iglesia católica implica una cuestión social. Si vivo una fe intimista desde mi casa, seguramente me faltará algo.
En este capítulo, el Papa repasa los principios y habla de un destino universal de los bienes, el principio de la solidaridad, la subsidiariedad y la justicia social, temas que la Iglesia católica viene tratando desde el siglo XIX. En definitiva, la justicia social está en el Evangelio, y León XIV pretende continuar la cuestión de la doctrina social de la Iglesia explicitada por el Papa León XIII.
Pero, antes de León XIII, a mediados del siglo XIX, el sacerdote Luigi Caparelli menciona dentro de la academia católica que esta otra justicia no estaba en el esquema de Aristóteles. En su lugar, hablaba de la justicia distributiva y no retributiva, y se empieza a cuestionar algo que en el esquema clásico de los griegos no estaba. Entonces, explica que la justicia social es el derecho que tienen todas las personas por el simple hecho de ser personas.
Luego de presentar todos los principios de la doctrina social de la Iglesia, se pregunta: ¿cómo se aplica esto en la era de la inteligencia artificial? Habla de que los seres humanos permanezcamos siendo humanos y no nos roboticemos, y eso también hace a la dignidad humana. Se refiere a que nosotros mismos no estropeemos nuestra dignidad, sobre todo cuando funcionamos en automático con celulares o las redes sociales. Es decir, que no quedemos sometidos a la esclavitud de la tecnología.
Visita del Papa León XIV a Argentina
A propósito de la venida del Papa León XIV, creo que en estos momentos vivimos una recomposición religiosa; si no, miremos la Peregrinación a Luján. Es un fenómeno que nunca es promocionado, no hay premios, publicidad ni nada, y es algo que se incrementa más allá de la coyuntura política del momento.
También está el concepto de modernidades múltiples. Hay cosas que suceden respecto a la fe en Latinoamérica que no suceden en Europa, en Asia ni en África. En África hay una Iglesia muy viva y pujante, en Europa quizás esté todo más establecido, pero en Latinoamérica se cree sin pertenecer. El famoso yo creo en Dios, pero a la iglesia no voy.
La Constitución Nacional establece, en su artículo 75, un programa de desarrollo político del país. En su inciso 19 indica que, dentro de las atribuciones del Congreso, está proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico, la justicia social, etc. La justicia social tiene un anclaje dentro de nuestros textos legales, es decir que es un aspecto de nuestro proyecto de país.
En la parroquia Santísimo Redentor de Ramos Mejía tenemos un montón de proyectos desde el punto de vista de la solidaridad, porque tenemos muchas personas en situación de vulnerabilidad. Por ejemplo, en el centro de la localidad, en la intersección de la Avenida de Mayo y la avenida Rivadavia, todos los viernes hacemos unas 200 viandas, al igual que muchas organizaciones durante la semana, porque la idea siempre es compartir con el otro más allá de su situación.
*Sacerdote de la Diócesis de San Justo y párroco de la Parroquia Santísimo Redentor de Ramos Mejía.



