Al mismo tiempo que Máximo Kirchner encabezaba otro acto por el Día de la Lealtad, el gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a hacerle un guiño a Cristina al sostener que está «injustamente presa» pero dejó un mensaje al interior del peronismo al advertir que «es una obligación actualizar la doctrina«.
Kicillof cerró el acto que su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro, encabezó en La Matanza, con Fernando Espinoza y Verónica Magario como anfitriones.
«Venimos de derrotas, nos equivocamos. Tenemos una doctrina y unos principios, pero es la obligación del peronismo actualizar la doctrina y seguir los principios, es la obligación del peronismo estar a la altura de los tiempos«, lanzó Kicillof.
La afirmación de Kicillof fue una reversión de «las nuevas canciones» que reclamó en 2024 y le valió fuertes críticas del núcleo duro K que encabeza Máximo Kirchner.
El mandatario bonaerense evitó confirmar si será candidato a presidente pero repitió que cuenten con él «para poner el cuerpo, recorrer el país y asumir las responsabilidades que hagan falta». En ese momento, los militantes, arengados por Espinoza, comenzaron a gritar «Axel presidente».
Kicillof le dedicó distintos momentos de su exposición a lanzar fuertes críticas a Javier Milei, a quien definió como «el che pibe del presidente de Estados Unidos».
«Hoy nos toca vivir gobernados por una expresión, probablemente la más payasesca de la derecha internacional», sostuvo el gobernador bonaerense y cuestionó a Milei por demonizar a la justicia social. «Cuando venga el papa León XIV me gustaría que alguien se anime a decirle que la justicia social es un robo«, lo chicaneó.
Y en ese sentido redobló sus críticas al jefe del Estado: «Argentina no puede recibir órdenes de Estados Unidos o Israel. No puede tener, en vez de un presidente, un che pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos».
Máximo Kirchner, en el «Día de la lealtad con los leales» y dardos a la interna
A la misma hora que Kicillof habló en La Matanza, Máximo Kirchner encabezó el acto en Chaco. Titulado «Día de la Lealtad con los leales», desde Resistencia, Máximo Kirchner habló ante la militancia en el Club Juventud, junto al senador nacional Jorge Capitanich. Habló de la economía, pidió por la libertad de Cristina y dejó varios dardos a la interna peronista.

«No queremos un amontonamiento de dirigentes que después, si el pueblo acompaña, el 10 de diciembre cuando asuma no sea que nos van a decir que no sabía, que no se podía y empezamos con el posibilismo. Hay que romper la inercia conformista de los dirigentes y representar la esperanza de la gente que no puede más», dijo el hijo de la expresidenta.
Y en ese sentido, agregó: «Muchas veces ponen al peronismo y al PJ en un lugar que es de mentira, quieren decir que muchas es enemigo de aquellos que tienen un comercio, una industria, un pedazo de tierra e invierten. Los enemigos de la industria y el comercio son aquellos que votaron un RIGI donde los comerciantes y empresarios pagan el 35% de ganancias mientras mineras y petroleras se llevan todo pagando nada».
El líder de La Cámpora se preguntó «quién será el peronista o la peronista que se anime nuevamente a poner límites para defender los porotos de la gente…». Cuando los militantes gritaron «Cristina», Máximo pidió que lo griten más fuerte. «Es necesario, entonces, tener el compromiso porque hay muchos a los que les gusta agarrar el micrófono, subirse a las tarimas a decir discursos lindos, prometer batallas que después al primer chasquibum salen corriendo«, insistió.

A su vez, se refirió a la prisión domiciliaria Cristina Kirchner: «Por eso a la compañera Cristina hoy el poder económico más concentrado y recalcitrante de la Argentina, que son unos poquitos empresarios, la tienen secuestrada en San José. Es una mujer fuerte, que no la quiebran, no la hacen en contra de su pueblo ni aun metiéndola presa: esa es la dirigencia que necesita Argentina».
«Tenemos que ser perseverantes y decididos para entender que los desafíos que tenemos por delante son complejos. Ojalá alcanzara con la unidad. Los fui a buscar a todos en 2018 y le dieron vuelta la cara a Cristina cuando quiso sacar la cosa adelante», afirmó el diputado.

Y concluyó: «Les pido que nos organicemos y aunque estemos cagados a palos, y se sienta que el futuro nos queda lejos, que tengamos la convicción y la fuerza para recuperar la patria».
Más allá de la presencia de Máximo Kirchner en Chaco, el camporismo se moviliza a San José 1111, donde está previsto que la expresidenta salga a salud desde el balcón de su casa.

