Una muestra de carácter y personalidad dio Kimberley, que venía golpeado, con dos derrotas seguidas, y salió adelante ante Juventud Antoniana en Salta, en un reducto difícil. Enfrentaba al último de la Zona Campeonato B, pero no era un partido fácil y el equipo de Mariano Mignini lo ganó con autoridad por 3 a 0 para meterse de nuevo en zona de clasificación.
De entrada, el «dragón» tomó el protagonismo y lo abrió por intermedio de Facundo Russo. El local intentó ir por el empate, pero le costó mucho generar situaciones de gol. Encima, antes del descanso, Rodrigo Ríos peinó un gran centro de Franco Mañas y puso el 2 a 0 con el que se fueron al descanso y cayó como un baldazo de agua fría para el local, que padeció el enojo de su gente.
Si Juventud Antoniana quería ir por la hazaña en el complemento, desde el juego no pudo hacer nada, porque casi no inquietó a Nicolás Báez. A Kimberley le quedaba lejos el arco rival, pero estaba expectante a alguna jugada que le permitiera definir la historia. A los 16′, Ríos se fue por derecha, no tenía compañía y sacó un remate bajo, sin ángulo, para terminar la jugada, y sorprendió al arquero Nadal, la pelota se le escurrió entre las piernas y fue el golpe de nock out.
Ya no hubo partido. El local quedó encerrado en su propia desesperación y los marplatenses refrescaron el equipo, cuidaron el resultado y se vuelven con tres puntos de oro.



