Un grupo de pasajeros que viajaba con destino a la provincia de Salta quedó varado durante dos días luego de un par de cancelaciones consecutivas de la aerolínea de bajo costo JetSmart. Entre los viajeros había una concejal salteña, quien contó lo ocurrido a través de las redes y se quejó del servicio de la empresa.
El vuelo en cuestión debía partir desde el Aeropuerto de Ezeiza a las 18 del domingo 20 de septiembre. Y, aunque los pasajeros llegaron hasta la puerta del avión, tras varios minutos de espera tuvieron que regresar al interior de la terminal aérea, en donde permanecieron varias horas en medio de confusas explicaciones por parte de la empresa.
«Nos llevaron en el colectivo que va hasta el avión. Estuvimos ahí, ya para subir, luego del embarque. Estuvimos esperando como quince o veinte minutos», contó Malvina Gareca, la concejal salteña que estaba entre los pasajeros y que volvía a su provincia junto a su madre y su hija, a quien habían traído a Buenos Aires por un tratamiento médico.
Según la edil, mientras esperaban para abordar la aeronave se largó a llover. Y fue en ese momento que desde la aerolínea les pidieron que vuelvan para la zona de embarque «porque todavía faltaba acondicionar el avión». Gareca añadió, en diálogo con Cuarto, que desde la compañía les indicaron que los iban a volver a llamar. Pero pasaron cuatro horas y ese contacto nunca llegó.
«Preguntamos y a todos les decían cosas diferentes. No había algo exacto. Que no sabían, que algo le pasaba, que no sabían qué desperfecto era. Que si el piloto, que si no sé qué. A todos nos decían cosas diferentes. No había algo exacto», explicó al respecto Gareca.
En esa línea, la concejal destacó que entre los pasajeros había ancianos, personas en sillas de ruedas y niños. También pasajeros que habían comprado el vuelo como parte de un paquete turístico y que, producto de la -hasta entonces- demora estarían perdiendo actividades programadas.

«Y al final, luego de toda la demora, que nos tuvieron ahí, que ya llegaba, que estaban viendo, que veinte minutos más, que cuarenta más, finalmente lo cancelan después de cuatro horas. De ahí, un peregrinar para que nos tengamos que ir cada uno a reportar y ver qué es lo que iban a hacer«, se quejó además Gareca.
Tras la espera, la aerolínea reasignó los vuelos y llevó a los pasajeros a un hotel. A algunos les asignaron un nuevo pasaje para este lunes a las 19:15. A otros, les dieron fecha para el martes.
El segundo viaje cancelado y la bronca de los pasajeros
Gareca estaba en el primer grupo y contó que llegó con tiempo a la terminal aérea. En diálogo con Clarín, contó que el colectivo de la compañía aérea pasó temprano a buscar a los pasajeros por el hotel y que los dejó en el aeropuerto alrededor de las 3 de la tarde.
Sin embargo, a pesar de que llegaron con antelación más que suficiente, nuevamente hubo problemas con la empresa. Según la concejal, a una hora del despegue, cuando la aerolínea debería haber estado realizando las tareas de embarque, el vuelo seguía sin aparecer en las pantallas del aeropuerto y nadie hacía los anuncios habituales por los altavoces de la terminal aérea, lo que levantó sospechas entre los pasajeros.
A eso se sumó una situación insólita: en la fila para embarcar aparecieron pasajeros que originalmente debían abordar un vuelo previo, pero a los que la empresa reasignó al vuelo de Gareca porque el avión en el que debían viajar se llenó producto de otras reasignaciones de pasajes.
«Había una chica que se quejaba porque decía que ella tenía pasaje para un vuelo a las 14, pero al llegar había otra persona con el mismo asiento y todo, entonces le dijeron que eso de la sobreventa solía pasar, le dijeron que no viajaba y que espere el vuelo de las 19.15″, ahondó la concejal.

Finalmente llegaron las 19.15, horario al que debía partir el avión y, ante la insistencia de los pasajeros preocupados, desde la aerolínea informaron una nueva reprogramación, esta vez para las 21:40. Sin embargo, cuando llegó esa hora, el avión seguía sin aparecer en la pista y los empleados de JetSmart continuaban con evasivas.
«Mientras Aerolíneas te informa de todo lo que pasa, estos no te dicen nada si vos no vas. Y ahí damos con que estaban con una demora de veinte minutos porque tenían que ver el avión que no sé qué tenía, y empezaron así, de vuelta, a extender», contó Gareca. Según indicó la concejal, recién a las 11 de la noche les confirmaron que el vuelo se cancelaba y que los habían vuelto a reasignar para el martes a las dos de la tarde», explicó.
La concejal remarcó que los pasajeros comenzaron a impacientarse, y que muchos no querían volver al hotel. Y, en medio de su descargo, contó además que tras la segunda cancelación en el aeropuerto había gente llorando, entre los que había personas del interior de la provincia a quienes ya los habían ido a buscar al aeropuerto de Salta o que debían hacer una conexión allí para seguir viaje. Y ellos se sumaban al grupo que había pagado el paquete turístico.
Ante los reiterados incumplimientos de la empresa, la concejal, que viajaba junto a su hija y su madre, finalmente decidió volver a su provincia por Aerolíneas Argentinas. «Yo me vine porque estaba con la bebé. Fui al médico y tengo que traerla al médico acá también, porque estaba medio enferma y no me podía quedar más. Ya no teníamos ropa de abrigo, porque se puso re helado. No había forma de quedarse», relató.
Gareca se quejó además de la poca información que tenían los propios empleados de la empresa para hacer frente a la situación y aseguró que los trabajadores de Jetsmart reconocían ante los pasajeros que no había una persona responsable con quien pudiesen hablar. «Nosotros los escuchamos, pero no podemos hacer nada», era la respuesta que le daban desde la aerolínea.
Más quejas de los pasajeros y el pedido de no reclamar
Las quejas de Gareca no fueron las únicas. En la red social X, varios usuarios también se quejaron del servicio de la aerolínea. Santiago, un pasajero que estaba en otro vuelo se quejó de que la empresa demoró dos veces la salida y de que enviaron su equipaje de bodega a otra ciudad. «Ayer me dijeron ‘te van a llamar’ y el correo que me llegó tiene un número de caso que no existe», señaló.
Federico, otro pasajero, contó el martes por la madrugada que le estuvieron reprogramando un vuelo desde las 17 del día anterior y que, luego de más de 7 horas de espera, le avisaron que el viaje inicial se cancelaba y que el nuevo saldría a las 19 de ese mismo día.
Ayer volé MDE-BAQ en el JA5460 y, no bastó con q demoraran DOS veces el vuelo, sino q además enviaron mi maleta de bodega a otra ciudad. Ayer me dijeron “te van a llamar” y el correo q me llegó tiene un número de caso q no existe. Exijo que me contacten @VuelaJetSMART
— Santiago Casas (@casassantiago) September 22, 2026
En el marco de todas las quejas y del incumplimiento de la empresa, Gareca recordó el caso de Flybondi, la low-cost que atraviesa un complejo panorama económico y que en julio, a pesar de haber cancelado el 75% de sus vuelos, aún continuaba vendiendo pasajes. Y a la que en agosto la Justicia le impuso un embargo por casi $ 1.500 millones a pedido de ARCA.
Tras la cancelación, la concejal contó que ya inició un reclamo y que pretende la devolución del precio del pasaje, más el costo del vuelo de Aerolíneas Argentinas que debió afrontar de su bolsillo para regresar a su provincia. Sin embargo, desde JetSmart le enviaron un mail con una insólita respuesta: le pidieron que no inicie reclamos ante entidades estatales, ya que eso demoraría el tratamiento de su presentación ante la empresa.
Sin embargo, Gareca igual pidió que los pasajeros damnificados en los distintos vuelos hagan las denuncias correspondientes ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), pero también en Defensa del Consumidor y ante la propia empresa. «Mínimamente que los multen. No pueden tener así a la gente. Encima te quieren devolver en vouchers el pasaje», agregó.
Pese a los múltiples llamados, la empresa no contestó aún a la requisitoria periodística.

