La clasificación de la Selección Argentina a las semifinales del Mundial 2026 volvió a colocar al equipo de Lionel Scaloni en el centro de la escena, no solo por lo deportivo, sino también por su impacto político. Mientras la Albiceleste continúa en carrera por el bicampeonato, el presidente Javier Milei y el gobernador bonaerense Axel Kicillof ya proyectan cómo sería un eventual recibimiento en caso de una nueva consagración.
Desde el Gobierno nacional, Milei reiteró que pondría a disposición el balcón de la Casa Rosada y la Plaza de Mayo para homenajear a los campeones. Incluso aseguró que no participaría del acto para que toda la atención estuviera centrada en los jugadores.
«Puse la Casa Rosada a disposición y, cuando los jugadores vayan, para que no tengan interferencia política, ese día la vacío», expresó el mandatario tras la clasificación del seleccionado.
Sin embargo, en la Asociación del Fútbol Argentino también evalúan otras alternativas. Entre ellas aparece el estadio Diego Armando Maradona de La Plata, una opción impulsada por el gobierno de Axel Kicillof y respaldada por el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, en el marco de las obras que se realizan en ese escenario con vistas al Mundial 2030.
En ese contexto, un eventual homenaje en territorio bonaerense también tendría una fuerte lectura política. Para Kicillof, recibir a la Selección en La Plata representaría una oportunidad de alto impacto institucional y simbólico, mientras busca consolidar su liderazgo dentro del peronismo.
La disputa por el lugar de una posible celebración se produce en un momento en que tanto el oficialismo nacional como la oposición ya comienzan a delinear sus estrategias con vistas a las elecciones presidenciales de 2027.
Mientras tanto, la Selección sigue enfocada en el desafío deportivo. Pero, a medida que avanza en el Mundial, también crece el interés por cómo será el recibimiento si logra conquistar un nuevo título, en una decisión que, además de la pasión futbolera, podría tener un fuerte componente político.

