La CGT se movilizó este jueves hacia Plaza de Mayo y realizó un acto delante de Casa Rosada en la antesala de la celebración por el Día del Trabajador. El triunvirato anticipó que profundizará los reclamos frente a las políticas del Gobierno, que «divide al pueblo, promueve el enfrentamiento, la descalificación, el odio y el resentimiento, y pone en riesgo la paz social», según el documento leído en el acto.
En el acto, que incluyó un breve homenaje al Papa Francisco, los triunviros Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola brindaron sendos discursos en los que advirtieron que «se acabó la paciencia» y adelantaron que «hay que profundizar los conflictos». Sin embargo, no anunciaron un nuevo paro.
Reclamos

Sola llamó a “crear una Argentina con futuro, en unidad”, y alertó que “no hay libertad posible si se les quita lo poco que poseen a quienes menos tienen”. Asimismo, convocó a la sociedad a involucrarse en la defensa de los derechos laborales y sociales, al tiempo que afirmó: “Protestar y reclamar es nuestra responsabilidad; lo vamos a hacer, lo hacemos”.
El documento, titulado “El trabajo es con derechos o es esclavo”, también advierte que “la mayoría de los indicadores laborales, económicos y sociales reflejan un retroceso en la calidad de vida del pueblo argentino”. “Un gobierno nacional encerrado en sus teorías, que continúa comprometiendo a las generaciones futuras con políticas de ajuste indiscriminadas, condena a la sociedad argentina a un presente de vulnerabilidad económica, laboral y social sin precedentes», cuestionaron.
En cuando a la reforma laboral libertaria, el triunvirato denunció que “despoja de derechos colectivos e individuales a trabajadoras y trabajadores». “La CGT seguirá todas las instancias judiciales para defender los derechos garantizados por la Constitución Nacional. Cada derecho laboral costó organización y lucha”, plantearon.
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