Tras conocerse los resultados del estado actual de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, se espera un nuevo desembolso que la acrecentará aún más.
El FMI (Fondo Monetario Internacional) afirmó que la próxima semana se revisará el acuerdo entre Argentina y el organismo. Una vez aprobado, se realizará el desembolso de 1.000 millones de dólares destinados a la República Argentina con el fin de sostener el esquema financiero de superávit fiscal y de aparente baja de la inflación.
Sin embargo, a pesar de haber logrado el ansiado superávit fiscal, en marzo de este año la deuda externa se ubicó en su punto histórico más alto, siendo ésta de 483.830 millones de dólares.1
Una cara conocida
Mientras tanto, el actual Ministro de economía Luis »Toto» Caputo es al mismo tiempo el responsable del endeudamiento argentino durante su gestión con Mauricio Macri, lo cual le costó un juicio político »Por la realización de una ruinosa operación para los intereses del Estado, del fisco y del Pueblo Argentino de hoy, y de las futuras generaciones, tomando 2.750 millones de dólares de deuda a 100 años de plazo a una tasa nominal del 7.125 % anual, que objetivamente costará una tasa de interés anual del 7.9 % anual, al haberse colocado tales bonos bajo la par. En primer lugar, hay que señalar que éste tipo de operaciones no tiene ningún tipo de antecedente contemporáneo en el mercado bursátil argentino», sostiene el documento jurídico de la Cámara de Diputados.

Según el Observatorio de la Deuda Pública, en el “inclosure” del bono (es decir, la advertencia que se hace a los interesados en adquirir el bono) se señalaba que la Argentina iba a tener conflictos sociales, aumento del déficit, problemas con las tarifas, seguirían existiendo problemas con los fondos buitres y que posiblemente la deuda no se iba a poder pagar.
Por su parte el Fondo Monetario internacional, en ese mismo año en su informe del Art. IV de su Convenio Constitutivo, mostraba lo que estaba pasando con la economía argentina recomendando abiertamente restricciones laborales, ajuste del gasto público, modificación fiscal: su receta permanente.2

