Peña, que declaró el sábado ante la Fiscalía, está acusado de la presunta comisión de lesión de confianza, en calidad de instigador, y de administración en provecho propio, en calidad de autor La Fiscalía de Paraguay imputó el sábado al expresidente Santiago Peña, destituido el viernes por el Senado, y pidió su prisión preventiva en la causa por el colapso de Ueno Bank, que congeló los ahorros de casi tres millones de clientes. Un juez deberá resolver el pedido. La Fiscalía imputó también al expresidente del Banco Central Carlos Carvallo, que está detenido.
Peña, que declaró el sábado ante la Fiscalía, está acusado de la presunta comisión de lesión de confianza, en calidad de instigador, y de administración en provecho propio, en calidad de autor. A Carvallo, que había sido director ejecutivo de Ueno antes de que Peña lo nombrara al frente del Banco Central, se le imputan lesión de confianza, producción de documentos públicos de contenido falso y administración en provecho propio. Según la hipótesis fiscal, entre 2023 y 2026 el banco recibió importantes depósitos de entidades públicas y del sistema de pensiones mientras concedía créditos presuntamente irregulares a empresas vinculadas a sus propietarios, el Grupo Vázquez. Peña niega haber cometido delito alguno.
El expresidente, que había quedado en arresto domiciliario tras su destitución, fue trasladado durante la madrugada al cuartel del Regimiento Escolta Presidencial, encargado de la seguridad de los mandatarios, después de que un grupo de manifestantes lanzara piedras contra la policía y derribara vallas cerca de su residencia en Asunción. La policía dispersó la protesta. En ese mismo cuartel se refugió en 1989 el dictador Alfredo Stroessner durante el golpe militar que lo derrocó.
El nuevo presidente, Pedro Alliana, comenzó su gestión con cambios en el Gabinete. Nombró ministro del Interior a Ariel Martínez, que ya ocupó ese cargo durante el gobierno del expresidente Horacio Cartes (2013-2018), y ministro de Obras Públicas a Juan Carlos Baruja, también cercano a Cartes, presidente del gobernante Partido Colorado. Alliana anunció que suspenderá los viajes al exterior para concentrarse en la crisis y aseguró que todos los afectados recuperarán sus ahorros.
Los clientes con saldos de hasta unos 1.500 dólares comenzaron a recuperar su dinero, y la devolución se ampliará después hasta un máximo inicial de 40 salarios mínimos, unos 121 millones de guaraníes o 19.300 dólares. Los bancos abrirán de forma excepcional el domingo para que los afectados puedan abrir cuentas y hacer los trámites necesarios.
La tensión sigue alta. Los manifestantes y la oposición acusan a Alliana de no haber actuado a tiempo para evitar el colapso del banco y piden también su destitución y la convocatoria de elecciones anticipadas a comienzos de 2027.



