A diferencia de este año, si el Barça celebra algún título a finales de la temporada 2026-2027 podrá volver a hacerlo en Canaletes, con las obras de reforma de la Rambla acabadas y con la fuente que es testigo de los éxitos del club totalmente restaurada. La fuente de Canaletes, como la de Portaferrissa, la del Pla de la Boqueria, la que rinde homenaje a Josep Santpere y su hija Mary en Santa Mònica, el antifaz de Joan Brossa incrustado en el pavimento y el mosaico que Joan Miró brindó a Barcelona en el Pla de l‘Os se someterá a una completa operación de alicatado para lucir como los chorros del oro cuando, en vísperas de las elecciones municipales del 2027, se inaugure la remozada Rambla.
El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado los trámites para restaurar un conjunto de elementos patrimoniales del paseo. Se trata de fuentes, esculturas y pavimentos referenciados en el catálogo de Arte Público. La intervención tiene un coste total de más de 300.000 euros. Está previsto que la licitación arranque este mes y que las obras comiencen en otoño, cuando la Rambla encare la recta final de su transformación.

La fuente de Canaletes (1892) mantendrá su ubicación actual. Está previsto restaurar el elemento original e integrarlo en el nuevo pavimento. Se eliminará el pavimento perimetral, que no corresponde al diseño original de la fuente. La fuente de Canaletes, ahora inhabilitada dentro de la zona vallada de obras de la parte superior de la Rambla, necesitará un masillado para reconstruir las zonas de mayor erosión del material así como un repintado en color negro forja.

La más antigua de las fuentes de la Rambla, la de Portaferrissa, del siglo XVII, también pasará por el bisturí. Entre otras intervenciones, se llevará a cabo la limpieza de la piedra (de Montjuïc) y de las cerámicas (obra de Joan Baptista Guivernau fechada en 1959), se repararán grietas y rejuntados y se efectuará la reintegración volumétrica y cromática ilusionista de las lagunas que se detectan por la pérdida de esmalte.
Reparación in situ del mosaico de Miró
El pavimento multicolor del Pla de l’Os (1976), uno de los regalos que Joan Miró legó a la ciudad de Barcelona, completa la lista de elementos patrimoniales de la Rambla que serán restaurados. De acuerdo con el departamento de Patrimoni, se reparará in situ la obra restableciendo o cambiando las piezas deterioradas o rotas. El mosaico está sometido a una fuerte presión por el paso de miles de transeúntes cada día, pero a pesar de la erosión que ha obligado en ocasiones a intervenciones muy puntuales, resiste bien el paso del tiempo. En esta zona se ubicará el memorial de los atentados de agosto del 2017.
La tercera fuente a restaurar es la del Pla de la Boqueria (1830), que esta semana ha sido noticia después de que el grupo municipal del PP denunciara el estado de abandono del abrevadero, convertido en almacén, comedor y dormitorio de personas sin techo. En este caso se recuperará la situación original de los caños de salida del agua, se eliminarán manchas en las piedra, se recuperarán volúmenes escultóricos perdidos y se reproducirá el estucado original.

Una fuente mucho más moderna, la dedicada a los Santpere (1995) requerirá también un paso por talleres. Habrá que reponer algunas piezas de bronce perdidas, se fabricará un nuevo marco y puerta y se colocarán todos los accesorios necesarios para su buen funcionamiento y se hará una limpieza mecánica y química de las piezas, además de proteger el metal.


Una pieza singular del paisaje de la Rambla, probablemente la que pasa más desapercibido, a la altura de la calle Portaferrissa, es el conocido como antifaz de Joan Brossa (1991), que el poeta visual dedicó a las estatuas humanas cuando los artistas callejeros de la Rambla fueron galardonados con el premio FAD Sebastià Gasch a las artes parateatrales. Este elemento dorado, actualmente en custodia, se reincorporará a su posición integrado en el nuevo pavimento de piedra natural de la Rambla.
La primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, afirma que con estas actuaciones “reafirmamos nuestro compromiso con la preservación del patrimonio de la ciudad”.
La restauración del mosaico de Miró y las fuentes de Portaferrissa y Canaletes “ponen en valor la memori, la identidad y la cultura de Barcelona –añade la número dos del Ayuntamiento– y garantizan que la renovación del espacio público vaya de la mano del respeto por el legado histórico, cuidando lo que hace única a la Rambla

Periodista catalano-brasileño. Redactor jefe de la sección Vivir. Más de media vida en La Vanguardia



