Una nueva serie está corriendo de boca en boca, más rápido que un payaso asesino o que una niebla ominosa. La maldición de Widow’s Bay, creada por Katie Dippold, mixtura de manera sutil y atrapante el terror y la comedia con una trama que sigue a un alcalde desesperado por hacer que una isla funcione mientras los hechos sobrenaturales trepan por sus casas de madera, su vieja cantina y su oscuro puerto.
La serie de Apple TV lleva emitidos hasta la fecha ocho capítulos de sus diez totales, y conjuga referencias reconocibles para el espectador y el lector del género: desde la obra de H. P. Lovecraft y de Stephen King, hasta películas como The Fog, Tiburón o The Wicker Man.
Pero a aquella base de terror se le suma el factor cómico, que conforma un subgénero también histórico, con ejemplos como Evil Dead, o las recientes Weapons o Ready or Not. Y en esa conjunción, hecha de manera inventiva y fresca, radica la firma de una autora que encajonó el proyecto por años.
“Cuando era niña, en Nueva Jersey, en los años ’80, había una casa encantada a la que siempre iba con mi familia. Daba mucho miedo. Era demasiado pequeña para eso. Pero me encantaba ir, y aunque daba mucho miedo y gritaba, también nos reíamos, y era una experiencia muy compartida. Por eso quise plasmar esa sensación”, contó la creadora en una entrevista con Gizmodo.
Katie Dippold está en la industria desde hace 20 años, habiendo participado en la escritura de MADtv, hasta que entró a trabajar en la serie cómica Parks and Recreations, en donde escribió un total de 31 episodios. Y fue precisamente al mostrar una de las primeras versiones del guion de La maldición de Widow’s Bay que demostró su capacidad y por la que terminó contratada.
Estuvo en la serie por tres temporadas, y mientras escribía los guiones de diferentes largometrajes (entre los cuales se cuentan Snatched o la versión del 2016 de Ghostbusters) volvía a un guion cambiante.
“Creo que esa versión inicial se decantaba demasiado por la comedia. Quería tomarme en serio lo que estaba en juego, la tensión y el terror, así que tuve que desarmarlo todo y seguir buscando ideas. Pero al final, una vez que definí las historias de los personajes y pensé en la dirección que quería que tomara, empecé a volver a introducir la comedia”, relató al medio Gold Derby. Ese proyecto final llamó la atención de Apple TV, que le dio luz verde.
Un archipiélago condenado

La isla maldita tiene una larga tradición en la cultura popular. H. G. Welles hizo lo suyo con La isla del Dr. Moreau, Adolfo Bioy Casares jugueteó con la ciencia ficción en La invención de Morel, mientras que en ejemplos de terror más recientes Robert Eggers experimentó en The Lighthouse y Mike Flannagan inyectó una buena dosis de vampiros en su miniserie Misa de medianoche, que curiosamente comparte al actor Hamish Linklater.
En la isla de Widow’s Bay la trama sigue al alcalde Tom Loftis (Matthew Rhys), tal vez la persona más inapropiada para el cargo, pero que ganó por no tener oposición alguna, mientras intenta gobernar un territorio envuelto en la superstición y que necesita de manera urgente mayor turismo para tener una economía medianamente estable.
Mientras un periodista está en camino al lugar para escribir una reseña que tal vez motorice nuevos visitantes, una extraña niebla comienza a invadir el lugar y empiezan a dispararse diferentes eventos sobrenaturales que amenazan con arruinar el inminente artículo. Así, en una dinámica muy propia de The X-Files, el escepticismo necesario del alcalde es contrapuesto por la creencia urgente del marinero Wyck (Stephen Root), que intenta hacer tomar consciencia del peligro. Para Loftis los horrores parecen más obstáculos burocráticos que sortear que las verdaderas amenazas que son.
Dentro de esa lógica se edifica una mixtura entre la comedia y el terror con una sutileza y una organicidad puntillosas. “He oído a otras personas decir esto antes, pero creo que el terror y la comedia están extrañamente relacionados. Se trata de aprovechar al máximo la tensión, y de cómo romperla”, explicó el ya experimentado director de series Hiro Murai (Atlanta, Barry), quien llevó la batuta en tres episodios.

La isla fue fundada en 1681 por un misterioso hombre llamado Richard Warren, cuyo rol es central en la historia. Y el espacio se siente vivo, tanto por su cuidada escenografía y arte, como por su mitología (llamada también lore), compuesta por capas y capas de folclore especialmente creado para el show.
“Pasamos mucho tiempo en la sala de guionistas reflexionando sobre la historia de esta isla, porque cuanto más pensábamos en ello y más concretos éramos con la cronología y los acontecimientos que han tenido lugar, mejor nos parecía la serie. Aunque no se vea, sabemos quién fue el alcalde, y cuándo y qué tipo de acontecimientos ocurrieron desde que se fundó”, relató Dippold.
Terrores humanos
En la otra punta del continente, el argentino Luciano Lamberti escribió La masacre de Kruguer, una novela publicada en 2019 con la que curiosamente se puede tender más de un punto en común. Como indica su título, un pueblo es testigo de una brutal matanza, cuyo origen sobrenatural y su posterior exhibición de atrocidades se van develando a través de las hojas.
Una atmósfera similar se puede encontrar en la serie, de una tensión que va creciendo episodio tras episodio. Y, aunque haya una línea narrativa que lo atraviesa todo, cada uno está pensado como una pequeña aventura sobrenatural diferente, en donde se cuelan las leyendas de la isla: un hotel embrujado acechado supuestamente por un payaso asesino, una mujer que persigue a la persona marcada por sus garras hasta matarla de una manera sexualmente particular, un libro de autoayuda que posee a sus lectores y los incita a organizar extraños y mortíferos encuentros.
Pero como en los mejores relatos de King, la creadora sabe que lo más importante no es el terror en sí, sino la construcción de personajes complejos y ricos en capas. “Un aspecto fundamental fue asegurarnos de que utilizábamos los recursos típicos del género de terror para explorar también a los personajes. Muchos de los horrores que conlleva ser humano son, en realidad, los más importantes, y simplemente utilizamos eso como una forma de explorarlos”, desarrolló Dippold.

En ese sentido, la acción gravita en torno al alcalde interpretado por el actor Matthew Rhys. El personaje, que debe demostrar de forma constante su valía ante los ciudadanos, es de una vulnerabilidad, comedia y torpeza que parecían hechas para el actor.
“Hay tanta gente tan divertida con la que sería un sueño trabajar, pero luego simplemente no encaja con el tono de la serie, y no te lo creerías que vivieran en esta isla. Y si ese fuera el caso, entonces no se sentiría realmente la tensión. Matthew es un actor dramático increíble; los dos [junto a Hiro Murai] éramos grandes admiradores suyos”, se explayó Dippold.
A él lo acompañan en los papeles principales Kate O’Flynn, Stephen Root y Kingston Rumi Southwick, que constituyen un elenco fresco en el que contrastan personajes excéntricos y variopintos.
Más historias por contar
La maldición que cayó sobre la isla en sus orígenes parece no permitir que sus habitantes abandonen sus costas, así como la serie no deja que sus espectadores abandonen la pantalla. La maldición de Widow’s Bay está repercutiendo en la gente de manera similar a cómo lo hizo Severance, también de Apple TV, mediante el boca en boca.

Ya lleva emitidos ocho de sus diez capítulos (obviamente, se puede comenzar por el principio). Y uno de los últimos estrenados, el sexto, fue dirigido por Ti West, el ya afamado director de X, Pearl y Maxxxine. El episodio se lanzó junto al séptimo, y conllevan un salto temporal hacia el pasado, más concretamente hacia el año 1702. El aire histórico fue construido con un detalle incisivo filmando, entre otras locaciones, en la casa de una mujer acusada de ser bruja durante los Juicios de Salem en 1693.
“Realmente parecía que fuéramos fantasmas en la casa de otra persona. Se notaba que todos los departamentos, desde peluquería y maquillaje hasta el equipo de cámara, pasando por Katie, estaban realizando aquí un trabajo magistral, y estaban realmente entusiasmados con lo que acababan de crear”, contó a Variety la actriz Betty Gilpin, quien interpreta a la protagonista de ese combo de capítulos.
Los dos restantes saldrán el miércoles de cada semana, el 10 y 17 de junio. Y La maldición de Widow’s Bay dejaría el camino trazado para mucho más: “Me gustan los finales de temporada en los que te quedas satisfecho, pero que también dejan la puerta abierta a una continuación. Así que, sin duda, aún queda mucho por hacer”, concluyó Katie Dippold.

