Juzgar a la poltica requiere tanto evaluar al rumbo, el propsito de la sociedad a la que se aspira y tambin al trnsito, cualquiera sea la opinin que se tenga acerca del rumbo.
Detrs hay una moral. Valores. J. L. Aranguren -discpulo de Ortega- distingua «Buena Vida» y «Vida Buena». Es importante distinguir entre «Buena Economa» y «Economa Buena».
Importa. El presidente abri el Congreso 2026 con la «moral como poltica de Estado». Qu moral, qu poltica, qu Estado y cundo?
En el «rumbo» est la «moral» que sostendr el Estado. Y en el trnsito, cualquiera sea el rumbo, ya se define la diferencia entre una «Buena Economa» y una «Economa Buena» que es aquella donde vale la pena vivir.
La poltica sabia es evitar discrepancias entre «Buena Economa» -sea la que Ud. crea que debe ser- y «Economa Buena» que no hace falta demasiada profundidad para comprender que es imposible sin «pleno empleo», progresiva distribucin del ingreso y lo que Ral Alfonsin sintetiz con «con la democracia se cura, se come, se educa». Es doloroso, escandaloso, postergarlo y fingir demencia para exculparnos. Vamos al grano.
Quienes comparten el rumbo propuesto por Milei pueden tener una opinin crtica sobre las consecuencias inmediatas de la marcha del programa. Pensar que tal vez no sea el mejor camino. O pueden compartir la marcha del presente. O tal vez, reconociendo las dificultades palpables, pensar que se trata del nico camino posible: la idea de «no hay alternativa». Un recurso discursivo exculpatorio y por cierto indemostrable porque cancela ab initio la discusin.
Entre aquellos que no comparten el rumbo habr, por ejemplo, quienes tienen conformidad con el camino a pesar de discrepar con el destino. Hay quienes son crticos con el camino y adems discrepan con el futuro propuesto.
Reitero, respecto de la transicin, como del destino, la frase «no hay alternativa», pretende «resignacin cientfica» y slo es cancelatoria. La respuesta es «hay alternativa», en el trnsito y en la meta. Pero si no hay estrategia diseada, slida, convincente, la «resignacin cientfica» tiene la ventaja de invitar a no pensar, lo que acomoda al aire de los tiempos: la molicie confortable.
Hoy el establishment, la mayor parte de los comunicadores y gran parte de la profesin, expresan consenso acerca del rumbo. Los menos lo hacen invocando «no hay alternativa» (detrs est la idea que Argentina es el raro animal que no puede ser un pas con industria). Los ms convencidos afirman que ste, el rumbeado, un futuro deseado.
Una sntesis del rumbo? Primer objetivo, retiro del Estado, renuncia a sus funciones, hasta ahora casi indiscutidas y un espacio mayor -dominante- para «el mercado», incluyendo la apertura plena de la economa, «amor sin barreras» y desregulacin absoluta. Las cosas -cualesquiera sean ellas- se acomodarn en la marcha.
No hay pas desarrollado con «retiro del Estado»:en Finlandia, Francia, Dinamarca y Noruega,el gasto pblico est entre45% – 55% del PIB. Alemania, Austria o Blgica,45% – 50%.Estados Unidos, Australia, Canad o Irlanda30% – 40% del PIB.
Segundo objetivo, el incentivo (fuerte y exclusiva accin del Estado:, el RIGI) a la explotacin minera (incluyendo hidrocarburos) que sern fuente de financiamiento de las importaciones de aquello que dejaremos de producir y para resolver el problema de la deuda que nos ha gobernado desde 1976. Vamos por un nuevo RIGI, tal vez, lo cosechara Peter Thiel.
El retiro del Estado (excepto para los beneficiarios del RIGI) y la liberacin al mercado son los ejes del rumbo que concita la opinin dominante. Politlogos y economistas mediticos, de mayor llegada, sostienen o bien «no hay alternativa» o Aleluya, «llegamos a la Ciudad de los Csares»!
Un futuro mineral de abundancia: es el rumbo del Gobierno y el pensamiento dominante.
La dictadura criminal de lesa humanidad, el menemismo, el macrismo, comulgaron con «achicar el Estado es agrandar la Nacin» (R. Zinn). Tambin apostaron a la primarizacin, renunciando expresamente a toda poltica industrial. Lo financiaron con deuda externa.
El resultado de esta orientacin bsica ha sido desastroso: la productividad laboral entre 1950 y hasta 1977 creci vigorosa y sistemticamente y desde entonces, en la desindustrializacin, se derrumb: en 2023 la productividad laboral fue similar a la de 1973. («La transformacin productiva», B. Kosacoff, 30/4/2026) y en esos mismos 50 aos el nmero de las personas en la pobreza se multiplic por 20.
Derrumbe de productividad y explosin de la pobreza, consecuencia estructural de la desindustrializacin deliberada. En ese perodo la deuda externa fue el instrumento financiero de «la transicin»: la deudacumpli la funcin de la «enfermedad holandesa» de una economa «para la deuda» en la que estamos instalados.
El rumbo actual es una repeticin de la desindustrializacin, que pretende no ser financiado por la deuda externa sino, a futuro, por recursos minerales y energticos que financiaran las importaciones de lo que dejaremos de producir por la poltica de desindustrializacin en curso y el impacto destructivo de una genuina «enfermedad holandesa» consecuencia del xito «cordillerano», si es que el rumbo se mantiene pese a los problemas de «la transicin».
El presente, la transicin hacia el rumbo, segn la revista liberal «The Economist» no puede ser peor: «Hasta ahora, las polticas del Sr. Milei han empeorado la situacin». Titul: «Javier Milei en serios problemas». Ese combo lo identific en cada de la actividad y empleo y «estancamiento en la inflacin». Todo ledo en clave de»escndalos de corrupcin y una economa en dificultades». Record al caso $LIBRA, que el fiscal E. Taiano oculta debajo de sus nalgas, del que diceque gener prdidas por US$ 250 millones. De las ganancias, sabemos que unos US$ 100millones, dice Hayden Davis, estn en una billetera electrnica de Argentina. Quines sern los «afortunados» estafadores?
Adorni suma -como libertario- a problemas ticos, segn Carlos Pagni, problemas estticos. «Moral y esttica» del menemismo, kirchnerismo, macrismo, en versin anarco. Gobierno de la vulgaridad: la nueva moral.
Dice «The Economist»: la marcha de la economa «estanflacionaria» amenaza a la recaudacin fiscal. Es que, inevitablemente, el estancamiento, como instrumento de la lucha contra la inflacin, genera impacto fiscal y arriesga la amenaza de un tirabuzn. La revista pondera adecuadamente el escaso impacto positivo que, sobre la vida colectiva, tienen el auge del petrleo, la minera y el agro, mientras la manufactura, comercio y construccin contraen las condiciones de vida de la mayora. Aviso:»Ms de 6000 personas hicieron hasta 12 cuadras de fila bajo la lluvia en Moreno (Buenos Aires) para postularse a solo 60 puestos de trabajo», cierre de empresas, no olvidar que Indec considera «ocupado» a quien haya trabajado una hora en la semana de referencia y aunque su paga haya sido en especie.
«Los emprendedores» de Toto y Federico reparten pizza en bicicleta y reflejan la descomunal cada de la productividad laboral que Beni Kosacoff grafic.
Este rumbo de profundizacin de primarizacin y desindustrializacin podr mejorar la productividad y la calidad de vida de la inmensa mayora? Puede aumentar la calidad de vida de la inmensa mayora si el Estado no promueve (sostiene) el aumento del capital social?
A esta altura corresponde la pregunta de cul es la moral que Milei pone en marcha como «poltica de Estado». Escuchemos los valores que rigen la vida social segn las afirmaciones de Javier: «El Estado es una organizacin criminal, los evasores son hroes, los impuestos y lajusticia social son un robo». En la Universidad de Stanford (2024) dijo: «Va a llegar un momento donde la gente se va a morir de hambre. De alguna manera va a decidir algo para no morirse. No necesito que alguien intervenga para resolverme la externalidad del consumo, porque alguien lo va a resolver». En la Expo. Rural (2024) afirm:»Si la gente no llegara a fin de mes ya se hubiera muerto».Y en Perfil (2022): «Vos tambin pods elegir si quers morirte de hambre».
La moral de Estado de Milei -ms all los tropiezos, de la realmente aplicada, tal vez delictiva, de sus amigos como el financiado por los narcos de apellido Espert («crcel o bala») o de la «cascada» de Adorni (o) con una DDJJ que no llega, o de Noveli y sus amigos cripto- procura resolver los problemas que se han ido acumulando desde 1975 y a los que esta gestin le ha impreso aceleracin y dureza? Podr ser «el mejor gobierno de la historia» el inspirado en estas aberraciones morales ?
El diagnstico de «The Economist», cuando estamos con el agua al cuello, recin ahora es acompaado por la mayora de la profesin que, rezagada, no supo, no quiso, no pudo, advertir la evidencia del error del trnsito. Aunque se comparta el rumbo.
En realidad desde el principio fue un camino a la conversin de las riquezas de nuestra cordillera en una en que, la ausencia de una verdadera moral de Estado que haga con ellas una «Economa Buena», de hecho surja, como en la cordillera griega, el espritu del Monte Taigeto que descargar los millones sobrantes.
Ha habido demasiado silencio, demasiada tolerancia, tal vez miedo al disenso y al escarnio de las redes malficas.
Llega la hora de la decisin. Habr segunda vuelta. Todo indica que Milei ser de esa partida. Y -dicen las encuestas- que en la lid estara A. Kicillof. En ese caso el resultado ms probable es el triunfo de Milei.
Para que los argentinos podamos escapar no slo del trnsito espantoso en el que estamos sino del rumbo al Taigeto es imprescindible construir un consenso estratgico para una «Economa Buena» como moral que rija la poltica de Estado que, por cierto, no es la de Milei ni la de Toto, que son la segunda versin (50 aos despus) de aquellos «revolucionarios estpidos» ya no socialistas sino anarcocapitalistas y con barba.

