El 13 de mayo en toda la provincia de Buenos Aires se llevaron adelante las elecciones de SUTEBA. La conducción celeste se impuso en la provincia con su candidata María Laura Torre, quien reemplaza luego de más de 20 años a Roberto Baradel. La Lista Multicolor logró ganar en las importantes seccionales de La Matanza (la cual tiene la mayor cantidad de afiliados), Tigre, Bahía Blanca y Marcos Paz.
Fue una elección en la que la baja participación fué el factor común en toda la provincia. Florencio Varela no fué la excepción. Menos de la mitad del padrón (alrededor de 1600 afiliados y afiliadas) se acercaron a votar a las 80 mesas distribuidas en todo el distrito. Esto ocurre en un contexto en el que además, miles de docentes no están afiliados o lo están dispersos en otros gremios. Las permanentes traiciones de la conducción celeste, totalmente integrada al gobierno de Kicillof, da lugar a que muchos y muchas docentes no vean al sindicato como una herramienta propia para la lucha por sus demandas. Es sobre esta realidad que el aparato de la celeste garantiza sus triunfos: a base de prebendas, servicios, aprietes desde cargos jerárquicos y una ligazón directa con el estado que reproduce la conducción de un sindicato cada vez más alejado de las bases.
En las recorridas de escuelas, docentes de la Bordo encontraron en palabra de los y las compañeras este ánimo general.
“El sueldo no alcanza. Los y las docentes laburamos dos o tres cargos para llegar a fin de mes. Los compañeros y compañeras en las escuelas ven al sindicato como parte del problema y a la celeste como una oficina más del gobierno”, nos cuenta Ninfa Ferreira, docente del nivel primario, candidata en las elecciones Sub Secretaria de Educación.
“El malestar con el sindicato se expresó parcialmente con el voto a la multicolor, pero en muchos compañeros se vé en la desafiliación o en docentes nuevos que no quieren afiliarse. Desde la Bordó tenemos el desafío de explicar por qué tipo de sindicato peleamos, uno muy distinto al de la celeste. Invitamos a las y los compañeros a afiliarse y dar la pelea con nosotros. A recuperar ese imaginario y pelear por conquistar sindicatos independientes de los gobiernos, que decidan todo desde las escuelas y que luchen por la educación pública y las comunidades”,sostiene Sebastián Muzyka, Congresal electo por la Bordó en la Multicolor.
“En el nivel inicial tenemos una sobrecarga laboral cada vez mayor. Muchas tareas y responsabilidades recaen en nosotras por un salario por el que no llegamos a fin de mes. Somos las que vemos de primera mano a las infancias vulneradas en las salitas. Los chicos vienen con hambre, piden bolsones.La eliminación de la caja Mesa por parte del gobierno provincial de Axel Kicillof es un ataque directo contra los pibes. Es contra todo eso que tenemos que organizarnos, para defender la educación pública y pelear por una escuela distinta”, dice Liliana Escalante, docente de nivel inicial, candidata a Secretaria de Género y delegada de su jardín.
El crecimiento de la Agrupación Bordó, parte de la Marrón a nivel provincial referenciada con Myriam Bregman, Nico Del Caño y Christian Castillo, es el gran aporte a la llegada e influencia de las propuestas de la oposición combativa en las escuelas. Este crecimiento es producto de una intervención política sostenida durante todo el año: en el enfrentamiento contra la reforma laboral esclavista, recorriendo escuelas de verano en enero, llevando la solidaridad a las medidas de lucha de los colectiveros del 148 en Varela (ante la terrible situación del transporte público en el distrito, que afecta a miles de usuarios todos los días), construyendo enormes delegaciones el 8 de marzo, el 24 de marzo, organizando las escuelas con sus delegados y delegadas en los terciarios ISFD 54, en la EARI, en equipos de orientación, en el nivel inicial, primario y secundario. Las amplias reuniones abiertas de agrupación realizadas durante el año fueron el laboratorio colectivo donde se pensaron y definieron esas intervenciones políticas sostenidas.
“Esta gran campaña militante es el punto de partida para la construcción de corrientes militantes que se propongan organizar a las escuelas y las comunidades contra el plan de guerra declarado por Milei a la educación pública y a toda la clase trabajadora de conjunto. También para enfrentar el ajuste de Kicillof, del cual la conducción celeste ha decidido ser parte. El malestar y la bronca de los miles de docentes que optaron por no ir a votar, por no afiliarse, junto con aquellos que acompañaron con su voto a la Multicolor, necesita organizarse. Tenemos que construir la Bordó, en la perspectiva de poner en pie un gran partido de la clase trabajadora a la altura de los tiempos que se vienen” agrega Sebastián.





