Los equipos de Pastoral Social de la Región Patagonia-Comahue difundieron un pronunciamiento en el que expresan su preocupación por el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, iniciativa que se encuentra en debate a nivel nacional.
En el documento, las diócesis de Alto Valle, Viedma, Neuquén, Río Gallegos, Rawson y San Carlos de Bariloche sostienen que la propuesta legislativa debe analizarse a la luz del principio del bien común y de la función social de la propiedad.
El comunicado fundamenta su postura en la Doctrina Social de la Iglesia y en la encíclica Magnifica Humanitas, atribuida al papa León XIV, al señalar que «la tierra y sus frutos han sido dados por Dios para beneficio de todos los seres humanos, sin exclusión». En ese sentido, la Pastoral Social afirma que la propiedad privada no constituye un derecho absoluto, sino que debe estar subordinada al bienestar colectivo y al acceso equitativo a los bienes necesarios para una vida digna.
En el documento, los equipos pastorales hacen especial referencia a la realidad de la Patagonia y sostienen que el territorio «no puede ser reducido a un objeto de apropiación exclusiva». Asimismo, advierten sobre los procesos de concentración de tierras y el aprovechamiento económico de recursos naturales como el agua, la minería, el gas y los bosques. Según expresan, estas situaciones «contradicen la enseñanza evangélica y la tradición de la Iglesia, que nos llama a cuidar la casa común y a garantizar que cada persona tenga acceso a los bienes necesarios para una vida digna».
Entre los principales puntos del pronunciamiento, la Pastoral Social manifiesta su rechazo a «toda legislación que absolutice la propiedad privada y desconozca su función social». Además, reafirma que «la tierra es un bien común, don de Dios, destinado a todos», y convoca a promover políticas públicas orientadas a garantizar el acceso equitativo a la tierra y al trabajo como herramientas para fortalecer la justicia social.
El documento también contiene un llamado dirigido tanto a las autoridades como a la ciudadanía. En ese marco, invita a las comunidades de la Patagonia y del resto del país a defender «el principio del bien común como fundamento de la paz social y de la justicia», vinculando esa premisa con la protección del territorio y de la soberanía nacional frente a las decisiones legislativas en debate.
Asimismo, los equipos pastorales expresan su adhesión a las acciones que se impulsen para generar conciencia pública sobre el contenido del proyecto. «Nos sumamos a todas las acciones que se hagan para tomar conciencia, llamar la atención y lograr que la ley no sea aprobada», señalaron en el comunicado difundido por las diócesis de la región.
Como respaldo doctrinal, el texto cita un pasaje de la encíclica Magnifica Humanitas: «El bien común exige que los bienes creados —incluida la tierra— se orienten hacia el desarrollo integral de cada persona y de toda la comunidad». La referencia es utilizada para reforzar el planteo de que la utilización de los recursos naturales debe responder a criterios de equidad, solidaridad y desarrollo humano integral.
El pronunciamiento lleva la firma de los Equipos de Pastoral Social de las diócesis de Alto Valle, Viedma, Neuquén, Río Gallegos, Rawson y San Carlos de Bariloche, que de esta manera fijaron posición frente al debate legislativo. La declaración incorpora la mirada de la Iglesia sobre el alcance de la propiedad privada, el uso social de la tierra y la preservación del bien común, en el marco de una discusión que continúa generando repercusiones en distintos sectores sociales e institucionales.



