La peruanización de la Argentina

El gobierno viene encarando un proceso de transformación productiva muy acelerado de la economía argentina: la está «peruanizando». Y eso implica que ya haya ganadores y perdedores claramente diferenciados: hay una economía primaria basada en el cordón andino y el sector agropecuario, mientras los sectores intensivos en empleo, que en general son las fuentes de trabajo para las masas urbanas de las ciudades más importantes de Argentina, se desangran, perdiendo producción y empleo.

La económica argentina requiere de un agro y de un sector minero y de hidrocarburos potente, que traccione las exportaciones y genere dólares. Pero con eso solo no alcanza. Entre todos concentran el 11% del empleo formal.

En sentido contrario, los sectores perdedores son la industria manufacturera, el comercio y la construcción. Sectores que representan el 44,6% del empleo formal.

Entre 2023 y el último dato disponible de actividad económica, los sectores ganadores crecieron un 17,4% en promedio, mientras que los perdedores cayeron un 7%.

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC, MECON, BCRA y OEDE.

Otra forma de ver en números la «peruanización» de la economía argentina lo explica, de manera brutal, el siguiente gráfico de la consultora Equilibra: el PBI crece, pero se pierden puestos de trabajo.

La peruanización de la Argentina

Hay que remontarse hasta el periodo 1991/1994 para ver una económica creciendo y perdiendo puestos de trabajo.

La dualidad de una economía que despega y derrama poco, mientras el grueso de los sectores se contrae es un fenómeno frecuente cuando una economía cambia de forma y, en general, produce resultados poco felices.

Un caso claro es, siendo redundante, el de Perú donde la característica más saliente de esa especialización productiva es que hay una economía minera de alta productividad y los sectores no vinculada a ese enclave sufre tasas de informalidad que superan el 50%, de hecho, la tasa de informalidad promedio en Perú al cuarto trimestre del 2025 es de 63%.

Argentina, desde el comienzo de la gestión de este gobierno, comenzó a transitar un proceso de transformación económica que viene empeorando sistemáticamente los indicadores laborales y que se perfila en una dirección parecida a la de nuestros pares regionales en materia laboral.

Entre el primer trimestre de 2024 y 2026, el crecimiento del empleo del que el gobierno habla se explica enteramente por el cuentapropismo informal que creció un 24%, más que compensando la caída de los más de 300.000 empleos asalariados formales perdidos en el mismo período.

Un trabajador desayuna en Lima.

La pintura es clara: el empleo formal se contrajo entre 2024 y 2026 (-3,2% asalariados + no asalariados), mientras el crecimiento del empleo informal más que compensó esa caída, creciendo 11,3% en el mismo período. Este combo explica por qué la tasa de informalidad subió a 44,2%, 2,2 puntos más que un año atrás.

La situación del empleo es así de crítica. El modelo actual, el modelo de una economía peruanizada, destruye empleos de calidad, con protección laboral y salarios dignos para compensarse con empleos de baja productividad en condiciones poco ventajosas para los trabajadores.

Ese es el futuro que hoy nos propone el gobierno: una economía dual donde los pocos sectores y empleos vinculados a la economía de enclave de la minería, el agro o los hidrocarburos pueden competir en una economía abierta, mientras el resto de los sectores se refugia crecientemente en la informalidad.

En el medio está la promesa de transformación productiva que a veces esboza el gobierno: los trabajadores despedidos en el conurbano de las ciudades más importantes del país se van a mudar a Añelo o San Antonio de los Cobres para trabajar en los sectores pujantes.

La realidad está lejos de eso. Los trabajadores despedidos en los comercios, obras o fábricas del conurbano se refugian en empleos informales y changas, básicamente un rebusque para pasar el mal trago. Tanto es así que hoy la única provincia que crea empleo formal es Neuquén, el resto del país está contrayendo empleo formal.

A pesar del deterioro reciente, Argentina todavía juega en la mitad de la tabla de informalidad en el ranking regional: con una informalidad urbana del 44,2% en el cuarto trimestre de 2025 se ubica por encima de Brasil (32,1%), Chile (24,3%) y Uruguay (22,0%), y empieza a despegarse del pelotón para acercarse al grupo de los peores de la región.

El problema es que el deterioro es reciente y veloz: en apenas un año la tasa trepó 2,2 puntos, de 42,0% a 44,2% que, aunque está lejos del casi 63% peruano, nos muestra una tendencia clara hacia dónde vamos. El modelo, entonces, no llegó a destino, pero empuja con claridad en esa dirección.

Fuente: EDIL IIEP-UBA.

Ese es el camino lento que estamos recorriendo para parecernos bastante más a otras economías de la región, como la peruana, pero no por sus virtudes como la estabilidad macroeconómica, sino por sus peores debilidades: la de una sociedad partida donde el grueso de la población no tiene aspiraciones. Una economía sin salarios de calidad, sin industria nacional y sin posibilidad de ascenso social para la mayoría de la población.

Redacción

Fuente: Leer artículo original

Desde Vive multimedio digital de comunicación y webs de ciudades claves de Argentina y el mundo; difundimos y potenciamos autores y otros medios indistintos de comunicación. Asimismo generamos nuestras propias creaciones e investigaciones periodísticas para el servicio de los lectores.

Sugerimos leer la fuente y ampliar con el link de arriba para acceder al origen de la nota.

 

«Se rompió la dirección y no pude hacer nada”: declaró el chofer que arrolló a un grupo de personas y mató a una joven...

“Se rompió la dirección, no giró el volante y no pude hacer nada”, le dijo al fiscal Mariano Miralles,...

Qué dice los hinchas ingleses a 40 años de «La mano de Dios» y el mejor gol de la historia de los mundiales

Entre espejos centenarios, arañas de cristal y cuadros de la realeza británica, hay ingleses, argentinos, cerveza, fish and chips...

Un bebé de 2 años murió en Salta: la madre y su pareja quedaron detenidos y los investigan por supuesto maltrato

La Justicia de Salta investiga la muerte de Thiago Altamirano, un bebé de 2 años que falleció este lunes...
- Advertisement -spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí