Las palabras atribuidas al inventor y empresario estadounidense Thomas Edison (1847-1931), «la oportunidad se pierde porque viene vestida de trabajo», constituye una frase motivadora que pone el énfasis en el esfuerzo para conseguir un fin.
Edison es reconocido por transformar la vida moderna a través de la comercialización de inventos eléctricos y está asociado a miles de patentes en los Estados Unidos y una forma industrial de trabajo única hasta ese momento.
Entre sus inventos más conocidos están las mejoras del fonógrafo, la lámpara incandescente comercial y sistemas de distribución eléctrica, además de iniciativas empresariales que ayudaron a convertir inventos en infraestructuras reales.

Autoridad en la materia, es sinónimo de trabajo y esfuerzo, cuya figura se volvió sinónimo de perseverancia técnica: probar, fallar, ajustar y repetir. Por eso, se le atribuyen muchísimas frases “motivacionales” que encajan con esa imagen pública.
Los lectores que pasen los 30 años quizás recuerden el capítulo de la serie de TV más longeva de la historia, Los Simpson, en el que el padre de la familia, Homero, comienza su carrera de inventor y encuentra en Thomas Edison su motivación, con quien se compara en cantidad de inventos según la edad de cada uno.
Más allá de la cita de color, este no es un ejemplo menor, ya que deja claro la importancia de Edison para el mundo de los inventos y la industria. El nacido en Ohio desarrolló diversos dispositivos de la generación de energía eléctrica, la comunicación masiva, la grabación de sonido y las películas.
Lo apodaban «El mago de Menlo Park» y fue uno de los primeros inventores en pensar en la producción en cadena y el trabajo a gran escala en su proceso de invención. Sin dudas, un adelantado a la época.

Todo esto moldea un perfil en el que el trabajo y el esfuerzo eran parte innata de su quehacer diario. No bajaba los brazos ante una falla, volvía a ajustar lo que debía cambiar para volver a intentarlo una y otra vez. Hasta que su invención funcionase.
Entonces, la idea central de la frase de Edison es que las grandes oportunidades rara vez se presentan fáciles y como uno las sueña. No son ni golpes de suerte ni caminos unívocos: el éxito está detrás de las tareas exigentes, rutinarias o incluso tediosas.
Apela a que mucha gente a los que se le presenta la oportunidad de algo grande, muchas veces la pierden por no querer pagar el costo del esfuerzo, del trabajo duro. Él más que nadie sabía sobre el tema, ya que forjó su vida en base a probar y fallar, una y otra vez.
Thomas Edison: el premio por aceptar el esfuerzo
El mensaje es que muchas personas no reconocen una oportunidad porque la confunden con una obligación o un sacrificio. Quienes están dispuestos a hacer ese esfuerzo suelen descubrir el potencial que otros pasan por alto.
Muchos años después de que se popularizara esta frase, su vigencia parece mantenerse intacta donde lo inmediato y las recompensas fáciles -la mayoría de las veces- les ganan a los grandes logros de horas de dedicación y aprendizaje.

