La despedida de la Scaloneta del Mundial fue triste y desolada. Apenas un puñado de periodistas y algunos hinchas que se hospedaron en el hotel Hilton Shorts Hill, en las afueras de Nueva Jersey, se acercaron para decirle adiós a los subcampeones del mundo bien entrada la madrugada de este lunes. Tal vez una postal inmerecida por todo lo que brindó el equipo. Algo así como la soledad de los perdedores.
Dos chicos de no más de 20 años jugaban a la pelota cerca de las 3 de la mañana en la puerta del hotel Hilton. Ambos llevaban la 10 de Lionel Messi y habían estado en la cancha. «A Leo no lo pudimos ver. Si vimos que se fueron en autos particulares Enzo Fernández, Julián Alvarez, Cristian Romero, Nahuel Molina, Gerónimo Rulli y Juan Musso. La mayoría de fueron con los familiares».
De todos modos, la escena más peculiar que vinieron los dos argentinos, y que le contaron a Clarín, fue una caminata en solitario y a puro llanto de Lionel Scaloni. «Alrededor de la 1 salió a dar unas vueltas por el estacionamiento y vimos que estaba llorando. La estaba pasando mal de verdad», dijeron en coro.
Apenas superadas las 3:00, el presidente Claudio Tapia se subió a uno de los dos micros de la delegación, previo a sacarse un par de fotos con los hichas hospedados en el lugar. Detrás de Chiqui se cerraron las puertas de los ómnibus y enfilaron para uno de los aeropuertos de Nueva York. En los primeros asientos, como siempre, se los vio a Lionel Scaloni, Pablo Aimar, Walter Samuel, Roberto Ayala y el resto del cuerpo técnico.
¿Jugadores? En los micros, poco y nada. Regresarán al país Leandro Paredes y Nicolás Otamendi más Gonzalo Montiel para sumarse a Boca y a River, respectivamente. También volverá Nicolás Tagliafico -que estará unos días en Buenos Aires antes de viajar a Europa- y se presume que Thiago Almada para intentar de cerrar su salida de Atlético de Madrid. Lo quiere el «Millonario» y Flamengo, entre otros.
Justamente tres del «Colchonero» se fueron juntos del hotel: Julián Alvarez, Juan Musso y Nahuel Molina. Cuti Romero fue otro de los que se tomó un auto de aplicación para ir a reencontrarse con su familia.
Esas ausencias ya las había avisado AFA en el comunicado que publicó para explicar lo que se vivió en este Mundial 2026: «Tras la final, algunos futbolistas del plantel partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso. En tanto, una parte de la delegación, integrada por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff, regresará a la Argentina mañana, con arribo previsto alrededor de las 17:00».
Así, la silenciosa y solitaria despedida de la Scaloneta contrasta con lo que podría haber sido en caso de vencer a España en la final. Pero esta vez la Scaloneta no pudo y, como casi siempre sucede, los perdedores se quedan solos.
El mensaje de la AFA para los hinchas de la Selección Argentina
A última hora del domingo, después de la cena en la que costó probar bocado por la bronca y frustración que quedaba de la final, la AFA había publicado un comunicado en forma de mensaje para los hinchas de la Albiceleste. A continuación, el escrito completo:
La Asociación del Fútbol Argentino, en nombre de los jugadores, el cuerpo técnico, la dirigencia y todo el staff de la Selección Argentina, quiere expresar su más profundo agradecimiento a cada argentino que acompañó al equipo durante la Copa del Mundo 2026. En cada estadio, en cada ciudad y desde cada rincón del país, el aliento fue una fuerza permanente que impulsó al seleccionado a llegar nuevamente hasta la final.
Tras la final, algunos futbolistas del plantel partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso. En tanto, una parte de la delegación, integrada por jugadores, cuerpo técnico y miembros del staff, regresará a la Argentina mañana, con arribo previsto alrededor de las 17.
Gracias por estar siempre, en las alegrías y también en los momentos difíciles. Porque la camiseta la defendemos entre todos, y el orgullo de representar a la Argentina seguirá siendo el motor para afrontar los desafíos que vendrán.
El cariño recibido durante todo el camino, las banderas, los mensajes, las caravanas, los abrazos y el respaldo incondicional demostraron, una vez más, que la Selección es patrimonio de todos los argentinos. Cada futbolista sintió ese apoyo dentro de la cancha y cada integrante de la delegación tuvo el orgullo de representar a un pueblo que nunca dejó de creer y de acompañar. El resultado final no alcanzó para cumplir el sueño del bicampeonato, pero sí reafirmó un vínculo que trasciende cualquier resultado.

