En el mundo de la jardinería y la botánica hay muchos tipos de flores y plantas, pero hay una que destaca por un detalle en particular. Se llama la flor de cristal y se vuelve transparente cuando llueve.
La flor de cristal, también conocida como «flor esqueleto», se convirtió en una de las plantas más buscadas por los amantes de la botánica y en un símbolo sobre cómo la ciencia explica aquellos fenómenos que parecen mágicos.
Es por esto que en muchos artículos de divulgación científica, o en imágenes relacionadas con la jardinería, la flor de cristal aparece como una de las «flores más curiosas del mundo».

Qué es la flor de cristal y cuál es su nombre real
La flor de cristal es conocida dentro de la comunidad científica como la Diphylleia grayi, aunque también recibe el nombre de flor esqueleto debido al efecto transparente que deja ver la red de nervios de sus pétalos cuando entra en contacto con la lluvia.
Esta flor es originalmente blanca y cuenta con una apariencia tan sencilla como elegante. No se destaca ni por su tamaño —no es ni grande ni pequeña— ni por tener un color intenso o que llame la atención.
Su gran atracción es su propiedad única con respecto al resto de las flores, que solo se activa una vez que entra en contacto con la lluvia o si la humedad es muy alta.

Cuál es su origen y su hábitat natural
La Diphylleia grayi es originaria de las regiones montañosas y los bosques húmedos de Asia oriental. Particularmente aflora en países como Japón, China y Corea. Cabe destacar que fue encontrada en algunas zonas boscosas del este de Estados Unidos, aunque no es algo muy habitual.
Con respecto a su hábitat natural, los especialistas explicaron que es una flor que crece de manera natural en los suelos que son ricos en materia orgánica, que son frescos y están bien drenados.
La flor de cristal germina mucho mejor si está bajo la sombra de árboles caducifolios de robles, arces o hayas, dado que estos bosques proporcionan el nivel de humedad constante que la planta necesita para desarrollarse.

El secreto de la flor de cristal está en la estructura microscópica que está ubicada en sus pétalos. Estos, cuando están en estado seco, dispersan luz y por eso los podemos ver de color blanco.
Cuando el agua entra en contacto con esta estructura, el aire que está entre las células es reemplazado por las moléculas de agua, que tienen un índice de refracción similar al del tejido vegetal.
Este proceso provoca que la luz atraviese al pétalo en lugar de reflejarse, como lo hace comúnmente. Y es por ello que el pétalo se vuelve prácticamente transparente y abandona su color blanco. Una vez que se seca, vuelve a su aspecto original.

Cómo cultivar la flor de cristal en tu casa
Cultivar una flor de cristal afuera de su entorno habitual es posible, pero los especialistas en jardinería y botánica advierten que es muy complicado de llevar adelante.
Esto es porque este tipo de flores necesita de un clima templado, suelos muy ricos y húmedos, y un espacio que le brinde sombra constante y una gran protección ante el calor extremo y el intenso frío.
Si bien algunos viveros especializados en plantas peculiares ofrecen semillas o ejemplares, hay que destacar que no es algo muy habitual. En jardinería es considerada como una planta de colección, tanto por sus exigencias como por su corta floración.

