El incremento de las inspecciones municipales en la actividad comercial del entorno de la Sagrada Família no se ha traducido por ahora en un freno de aperturas de nuevos locales de souvenirs. La asociación de comerciantes Gaudí Shopping denuncia que, a pesar de las restricciones municipales y la actividad de los inspectores, durante el último año han abierto media docena de este tipo de establecimientos solo en la avenida Gaudí, la que une el monumento más visitado de Barcelona, la Sagrada Família, con otra joya modernista de la ciudad, el Recinto Modernista de Sant Pau.
Según fuentes municipales, en el entorno del templo se ha intensificado la actividad inspectora y el control “para garantizar el equilibrio entre la actividad económica y la vida vecinal”. En el barrio de la Sagrada Família se han iniciado este año 639 expedientes nuevos (2.492 en el conjunto de l’Eixample), de los que 153 están ya archivados y 486 están en curso. La actividad del consistorio es intensa en el barrio, según los datos municipales, se han realizado 814 inspecciones desde enero; 500 han servido para abrir nuevos casos y unas 300 han sido visitas de comprobación.
Las inspecciones se realizan en todo tipo de comercios. Un total de 113 se han hecho por cuestiones relativas al paisaje urbano, 87 por obras, 70 por actividades y 15 por abuso del espacio público. Los comerciantes del eje modernista lamentan que esta presión inspectora, que también les afecta a ellos, no se ha traducido en una reducción de las tiendas de souvenirs y sus productos de muy dudoso gusto. Una actividad que va en aumento y que ha alimentado el proceso de sustitución comercial que en los últimos años, como ayer publicó La Vanguardia , ha comportado la apertura de una veintena de negocios dirigidos a turistas y la pérdida de una tercera parte del comercio de siempre, camiserías, mercerías, colmados… Fuentes municipales mantienen que en estos momentos de los 1.751 expedientes vivos en el barrio, hay 14 específicamente vinculados al protocolo de souvenirs.



