El comienzo de las vacaciones de invierno dej un panorama desalentador para el turismo en la Costa Atlntica, ya que los principales destinos registraron una fuerte cada en la ocupacin hotelera y en el gasto, y tanto empresarios como comerciantes coincidieron en que la situacin es «preocupante».
Uno de los casos ms representativos fue Mar del Plata, en donde la ocupacin hotelera se ubic alrededor del 25% durante los primeros das del receso, mientras que el sbado 25 de julio alcanz apenas el 30%, porcentajes muy por debajo de los esperados.
El movimiento en La Feliz estuvo concentrado casi exclusivamente durante el fin de semana. El sbado y el domingo se observ una mayor presencia de personas gracias a visitantes provenientes de localidades cercanas y a residentes que aprovecharon las buenas condiciones climticas para recorrer la ciudad.
Sin embargo, esa actividad fue pasajera y, al caer la tarde, el consumo volvi a disminuir de manera considerable, con calles prcticamente vacas salvo el viernes y el sbado. A esa postal se sumaron restaurantes y bares con poca concurrencia y gasto casi nulo en locales de venta de indumentaria.
Frente a este escenario, distintos actores del sector impulsaron promociones especiales, descuentos mediante entidades bancarias y diversas propuestas para captar turistas, pero esas iniciativas tuvieron un efecto mucho menor al esperado y no lograron revertir la escasa demanda.
La situacin tampoco fue mejor en otros puntos de la Costa Atlntica. En Necochea, por ejemplo, los establecimientos hoteleros informaron una ocupacin de apenas el 19%, un registro que profundiz la preocupacin entre quienes dependen de la actividad turstica.
Los referentes del sector turstico no ocultaron su malestar y definieron los resultados como «desastrosos», al advertir que la menor llegada de visitantes repercute de forma directa sobre hoteles, locales gastronmicos, comercios y propuestas recreativas.
Este comportamiento responde a una tendencia que se viene consolidando desde hace varios meses: viajeros que eligen escapadas ms breves, priorizan las ofertas y limitan el gasto.
Mar del Plata, que por tradicin es uno de los destinos ms convocantes durante el receso escolar, atraviesa un invierno marcado por una baja ocupacin y un consumo muy acotado, pese a los esfuerzos realizados para atraer visitantes.
Ahora, las expectativas estn puestas en los prximos fines de semana y en que la segunda parte de las vacaciones invernales permita recuperar, al menos parcialmente, el nivel de actividad.



