En su primer discurso multitudinario de la gira, el papa pidió acceso universal a la salud, planteó el desarrollo económico entre sus ejes y expresó su rechazo al aborto y a la eutanasia. Llega a la Argentina el 8 de noviembre.
El papa León XIV brindó su primer discurso multitudinario de la gira por Latinoamérica en la Plaza Independencia de Montevideo, ante más de 30.000 personas. Estuvo acompañado por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi.
Habló sobre desarrollo económico y condenó el aborto y la eutanasia. «Quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo», afirmó. Uruguay legalizó la interrupción voluntaria del embarazo en 2012 y ratificó la legalización de la eutanasia en abril de 2025.
El pontífice comenzó con una reflexión personal tras su reciente intervención quirúrgica pulmonar: «Recientemente he experimentado en primera persona las limitaciones que impone la enfermedad y he recibido cuidados por los que estoy profundamente agradecido». Pidió acceso universal a la salud y recordó a quienes carecen de medios para un diagnóstico oportuno o para recibir tratamientos. Remarcó que la fragilidad no resta valor a la vida y que garantizar la asistencia médica es una responsabilidad ineludible de la sociedad.
También aludió al suicidio, un problema crítico en Uruguay, cuya tasa llegó a 19,16 muertes cada 100.000 habitantes en 2025, la más alta de la región. Planteó la urgencia de fortalecer los vínculos comunitarios, la contención familiar y el acompañamiento sanitario.
En el plano político, valoró los 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay. Destacó la presencia de los expresidentes Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou, sentados junto a Orsi, como ejemplo de convivencia civil. Sobre la laicidad del Estado uruguayo, dijo que la neutralidad institucional debe asegurar una convivencia respetuosa entre creyentes y no creyentes sin relegar la fe al ámbito estrictamente privado. Además, elogió la vocación de entendimiento y diálogo internacional de Uruguay, sede de la Secretaría del Mercosur.
Sus palabras se conocen a pocas horas de su llegada a la Argentina. En la Ciudad, la visita afectará zonas de Palermo y Recoleta, según informó el Gobierno porteño. Habrá vallados y cortes, y para circular dentro del área vallada hay que hacer un trámite.
Se estima que la visita tendrá un impacto económico de más de US$ 88 millones en la Ciudad. El movimiento alcanzaría a hoteles, gastronomía y comercios.
En el plano político, la mayoría de los bloques del Congreso recibirá al papa en el Palacio Libertad. La izquierda no asistirá a ese encuentro.
El pontífice visitará la Argentina del 8 al 11 de noviembre.



