Mientras la política nacional discute el futuro del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Y cuando hasta incluso los propios libertarios decidieron pedir la cabeza del protegido de Milei y Karina, el gobernador cordobés Martín Llaryora decidió desmarcarse de su antecesor, Juan Schiaretti, y no avanzará en el pedido de remoción del funcionario nacional.
Sobre todo, porque entienden en el gabinete llaryorista eso se contrapone con las encuestas en Córdoba. «Las encuestas a Martín le marcan que la gente no lo quiere haciendo politiquería, lo quiere gestionando. Entonces, cuando tiene que opinar acerca de la gestión es crítico; ahora, por cosas como estas, como la de Adorni, no», dijo un funcionario de primera línea del llaryorismo en la mañana de este miércoles.
De esta manera, Llaryora tomo distancia de Schiaretti, quien el viernes pasado salió a exigir en redes la salida de Adorni, en plena sintonía con lo que pide el PRO y, particularmente, Mauricio Macri.
Schiaretti se suma a Macri y pide la renuncia de Adorni
Sin embargo, cuando Adorni estuvo haciendo su presentación en la Cámara baja los diputados del schiarettismo decidieron no interpelar al jefe de Gabinete. Situación con la que Natalia de la Sota, quien sí cruzó al funcionario de Milei en Diputados, marcó la cancha en las últimas semanas.
Las encuestas a Martín le marcan que la gente no lo quiere haciendo politiquería, lo quiere gestionando. Entonces, cuando tiene que opinar acerca de la gestión es crítico; ahora, por cosas como estas, como la de Adorni, no.
«Natalia lo hace porque le rinde putearlo a Milei y porque le habla a un peronismo más duro», dijo un llaryorista y agregó en referencia a la decisión de Schiaretti de cruzar al jefe de Gabinete: «‘el Gringo’ lo hace por la relación con (Mauricio) Macri».
Decisión la de Schiaretti que también arrastra a su mujer, la senadora Alejandra Vigo cuando se discuta el devenir de Adorni.
Con lo cual, en el llaryorismo sostienen que no se pliegan al pedido de remoción del funcionario porque «a pesar de la caída de Milei en las encuestas, la gente le pide a Llaryora otra cosa», agregó una fuente.
En esa línea, el gobernador cordobés sí cruzó a la Nación por no ocuparse de un delito federal como es el narcotráfico. «El narcotráfico es un delito federal, en las 427 comunas y localidades de la provincia, ¿cuántas tienen una dependencia de la Policía Federal?», dijo y agregó el reclamo por las cárceles federales: «tenemos 5.000 presos por delitos federales en Córdoba y no hay una cárcel federal».
En simultáneo con la queja de Llaryora a la Nación, a esa hora en Casa Rosada, el ministro del Interior, Diego Santilli mantenía una reunión con intendentes cordobeses que fueron llevados a Balcarce 50 por el diputado Gabriel Bornoroni, la radical Soledad Carrizo y la bullrichista Laura Rodríguez Machado.
En esa reunión, Santilli les dijo a los alcaldes cordobeses que no hay acuerdo entre La Libertad Avanza y Llaryora para el 2027: ni explícito ni implícito.

