«Llevaba una cola, orejas de perro y guantes». Así describieron los compañeros de escuela a la adolescente que se identifica como Therian y que es acusada no solo de asesinar a sus propios padres, sino también tomarles fotos mientras aún estaban heridos y compartir dichas imágenes con sus amigos por WhatsApp.
Johan y su esposa Matilda —ambos de 53 años— fueron encontrados muertos en su casa del barrio Meerstad, en la ciudad de Groningen, Países Bajos, según informó el medio neerlandés The Telegraaf.
El crimen ocurrió durante la madrugada del jueves. La policía llegó a su domicilio tras la denuncia de una amiga de la adolescente de 15 años, quien compartió con ella fotos de sus padres ensangrentados.
«Se veía a sus padres tirados en el suelo, con los ojos abiertos. Su padre estaba en el piso, su madre en la cama. Había sangre y un cuchillo«, relató una alumna del Liceo Vocacional Montessori, el colegio al que asistía la adolescente, en declaraciones al Telegraaf.
Otros estudiantes indicaron a dicho medio haber visto las fotos y videos o conocer a quienes recibieron el material, al que describieron como «perturbador». Otros decidieron no verlas. La adolescente también apuñaló al perro de la familia, un golden retriever que sobrevivió al ataque.
Debido a la «importancia de la investigación», la policía local no hizo más comentarios respecto a las imágenes y videos, e instó a la población a no difundirlas. «Solicitamos que se las comuniquen a la policía», indicaron según The Telegraaf.
Una adolescente con identidad Therian
Los compañeros de la adolescente que brindaron declaraciones a The Telegraaf, la describieron como una joven con «problemas de identidad», que se identificaba con pronombres masculinos.
«La hija de Meerstad se identificaba como un perro”, agregaron al sostener que «llevaba una cola, orejas de perro y guantes» e incluso «a veces también hacía ruidos de ladrido».
«Durante el recreo se comportaban como perros. Gateaban por el suelo y ladraban», describió otra alumna. La adolescente quedó detenida, sospechada del asesinato de sus padres, mientras se investigan las circunstacias del crimen.
Un vocero de la escuela, citado por medio local Algemeen Dagblad, señaló que «lo que ocurrió tiene mucho impacto» en la comunidad de estudiantes. «Los estudiantes están trabajando visiblemente en ello y hablan entre ellos. Empleados, estudiantes y padres también leen las historias que circulan. Por eso creemos que es importante ofrecer espacio para conversaciones y apoyo cuando sea necesario», dijo.
En tanto, la familia de Johan y Matilda manifestó estar «profundamente afectados por los trágicos acontecimientos». «Pero el apoyo y la simpatía que hemos recibido de muchos nos hacen bien y resultan conmovedores», indicaron en un comunicado citado por Algemeen Dagblad.

