La murga que hizo del «estar por fuera» su seña de identidad acaba de pasar por la sala principal del Sodre y ahora cruza el Río de la Plata. El domingo 9 de agosto se planta en Comunidad Ferroviaria, el galpón autogestionado de Tolosa, con un espectáculo que se mira al espejo: cruza un cuplé de 2002 con su propuesta del Carnaval 2026. Queda flotando una duda nada menor sobre la murga de los márgenes que ya toca en los escenarios grandes.
Hay murgas que se plantan en el centro del carnaval y murgas que eligen el borde. La Mojigata pertenece a la segunda familia desde que nació, en 1998, cuando un grupo de jóvenes montevideanos se juntó en un taller de murga sin demasiado plan más allá de las ganas. De aquella movida de la murga joven saltó al carnaval mayor de Uruguay y, junto con otros conjuntos, terminó reformulando el género: ironía, crítica social y una manera de pararse en el escenario que esquivaba los lugares comunes. Casi tres décadas después, esa identidad sigue siendo su carta de presentación.
El domingo 9 de agosto, la murga uruguaya llega a La Plata para presentar «Los inadaptados con relaciones» en Comunidad Ferroviaria, el espacio cultural autogestionado que funciona en los viejos galpones ferroviarios recuperados de Tolosa. La visita se enmarca en una gira por Argentina que también incluye Mar del Plata y Buenos Aires, después de su presentación en la sala principal del Auditorio Nacional Adela Reta del Sodre.
El nombre del espectáculo no es casual y explica bastante de qué va la propuesta. «Los inadaptados con relaciones» surge del cruce entre «Los inadaptados de siempre», el cuplé que la murga presentó en 2002, y «Murga con relaciones», su espectáculo para el Carnaval 2026. No es un rejunte de grandes éxitos: el propio Ignacio «Nacho» Alonso, fundador y referente del conjunto, insistió en que buscaron armar un espectáculo unitario, con todo conectado entre sí, y no un recorrido suelto por la historia. El resultado es una murga que se mira al espejo y pone en diálogo distintas etapas de su propia trayectoria, con personajes y canciones que vuelven para leer el presente.
Ahí aparece la parte interesante. La Mojigata construyó buena parte de su prestigio sobre la idea de estar por fuera: durante años se corrió del concurso oficial y jugó en circuitos alternativos, con la bandera de hacer «un carnaval diferente». Pero volvió al carnaval organizado por la Intendencia de Montevideo, acaba de tocar en el escenario más institucional del Uruguay y ahora encara una gira internacional con salas y espacios de peso. ¿Se puede seguir siendo «el inadaptado» cuando ya sos parte del paisaje que decías incomodar? La murga parece contestar esa pregunta desde el propio título, con la ironía como salvavidas: si el que se adapta pierde la gracia, mejor reírse de la propia contradicción antes de que lo haga otro.

Para el público platense, el atractivo pasa por ahí y también por algo más simple. La Mojigata ya tiene historia con la ciudad, con visitas anteriores a otras salas, y su cruce del charco se volvió una cita más o menos fija para quienes siguen el carnaval uruguayo de este lado del río. El formato unitario, además, ordena un material que en el tablado suele dispersarse: humor, crítica y un puñado de canciones pensadas para funcionar juntas.
La cita, entonces, es el domingo 9 de agosto en Comunidad Ferroviaria. Un espectáculo que, fiel al estilo de la casa, promete traer el calor del carnaval al invierno rioplatense y volver a hacer lo que la murga sabe: entre la risa y el cachetazo, dar la nota.

