La bronca y la organización se hicieron sentir este lunes 13 de julio en San Isidro. Los estudiantes secundarios demostramos que no nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras nos congelamos en las aulas, pero también dejamos en claro que no peleamos solos. En tiempos en que el gobierno de Milei sigue atacando la educación pública, despide y destruye la vida de los de abajo, la respuesta que dimos hoy en las calles marca el camino.
La jornada de lucha arrancó con una parada importantísima. Antes de nuestra propia movilización, estudiantes secundarios nos acercamos a los Tribunales de San Isidro para llevar toda nuestra solidaridad a la radio abierta de los trabajadores de Fate, que vienen dando una pelea enorme contra el cierre y por la reapertura de la planta. Fuimos a decirles una vez más que los estudiantes estamos a su entera disposición, porque si ganan los laburantes, ganamos todos.
Luego de esa demostración de unidad, nos concentramos en el Mástil para marchar hacia la Municipalidad. La movilización fue impulsada desde el primer momento por el CENSI (ex Nacional) y el CEPASI (ex Polivalente de Artes), y coordinada por la CESC (Coordinadora de Estudiantes Secundarios Combativos de Zona Norte). Además, se sumaron a la convocatoria y movilización distintos centros de estudiantes de la zona norte: Ex Comercial, Técnica 2, Media 3, Media 9, Media 10, Media 12 y más. También se acercaron docentes, familias y obreros de Fate, Lustramax y Georgalos.
Ver a los obreros marchando codo a codo con nosotros, los pibes y pibas que nos organizamos por nuestro derecho a estudiar en condiciones dignas, es un orgullo enorme. Para nosotros, desde No Pasarán, esta unidad obrero-estudiantil que logramos forjar hoy es un paso importantísimo para poder torcerle el brazo a la derecha, a Milei y a todos los que nos atacan.
Fuimos todos juntos a dejarles bien claro a los responsables de la desidia educativa que estamos podridos. Entre la provincia de Kicillof (Fuerza Patria), el municipio de Ramón Lanús (La Libertad Avanza-PRO) y el Consejo Escolar se tiran la pelota, mientras las estufas siguen sin aparecer, explotan o pierden gas. La burla de prometer 60 estufas para todo el distrito y comprar apenas 20 no se la perdonamos.
Al llegar a las puertas de la Municipalidad, nos encontramos con algo increíble. En vez de atender los reclamos de los estudiantes y dar una respuesta rápida, el municipio llevó decenas de policías. ¿Por qué es necesaria la presencia policial ante una movilización pacífica de estudiantes? ¿Acaso es ilegal no querer tener frío en las aulas?
Llegaron hasta a impedir la salida de la Municipalidad de los compañeros representantes de las escuelas, empujarlos para sacarlos del edificio y después negar el ingreso al presidente del CENSI.
Finalmente, ante la presión de los estudiantes, dejaron salir por la puerta principal a los compañeros que habían quedado en la sede municipal. Después, votamos un corte en la Av. Centenario para visibilizar el reclamo, hacer asambleas en todos los colegios y volver a marchar antes de que termine la semana.
«Corte de ruta y asamblea, corte de ruta y asamblea»
Esta jornada demostró la fuerza que tenemos los estudiantes cuando nos organizamos entre varias escuelas, cuando unimos a los sectores que estamos siendo atacados. Frente a los gobiernos que benefician a los empresarios y nos ajustan a nosotros, la respuesta es más organización de base, democrática e independiente de todos los gobiernos de turno.
Nos preparamos para seguir en estado de alerta y movilización. Si no aparecen las estufas y las obras de infraestructura, las calles nos van a volver a encontrar, aunque les moleste.
¡Familias en la calle nunca más: Fate no se cierra!
¡Viva la unidad obrero-estudiantil!
¡Con frío no se puede estudiar!



