Para Manuel Sans Segarra, un reconocido cirujano español, buena parte del estrés que domina la vida moderna no nace únicamente de los problemas externos, sino del ego, una construcción interna mucho más profunda.
Su reflexión, difundida en una entrevista reciente, volvió a poner en discusión la manera en que las personas pueden enfrentar la presión, la ansiedad y la sobreexigencia.
Para Manuel Sans Segarra, gran parte del estrés cotidiano tiene un origen interno más que externo. El médico y cirujano sostiene que muchas veces el malestar aparece cuando las personas viven atravesadas por la comparación constante, el miedo o la necesidad de control. “¿Sabe quién le provoca el estrés? El ego, el ego”, resume de manera contundente.

En ese sentido, plantea que aprender a controlar el ego puede modificar la forma de enfrentar las presiones diarias. “En el momento que controle el ego, usted tendrá una sensación de paz, de armonía, tendrá capacidad de afrontar y gestionar las emociones, será capaz de venir aquí aunque tenga un trabajo y unas presiones tremendas. Las atenderá de una manera tranquila y progresiva”, afirma.
Según su visión, la clave no pasa por eliminar los problemas, sino por cambiar la manera de relacionarse con ellos.
Por qué Manuel Sans Segarra vincula el estrés con el ego
El cirujano español plantea que muchas personas viven en un estado de alerta constante porque se identifican excesivamente con exigencias externas y con la necesidad de demostrar valor personal. Esa dinámica genera frustración, miedo al fracaso y presión sostenida.
Según explicó Sans Segarra, el problema no es únicamente la cantidad de responsabilidades, sino la forma en que cada individuo se relaciona con ellas. Ante esto, “piensen que toda acción anímica del ser humano tiene una bioquímica, es decir, hay una respuesta en el cerebro de neurotransmisores y de hormonas. Por lo tanto, solo si controlamos el ego, controlaremos esta neuroquímica y esta bioquímica, que es lo que nos condiciona todas estas enfermedades”, explicó el médico español.
Cuando el ego domina, aparece una sensación permanente de competencia, comparación y necesidad de control que dificulta alcanzar calma emocional. En cambio, sostiene que aprender a relativizar ciertas demandas y modificar la percepción sobre uno mismo puede ayudar a reducir tensión y ansiedad cotidiana.
Cómo propone enfrentar el estrés cotidiano
Sans Segarra sostiene que controlar el estrés no depende únicamente de reducir actividades o descansar más. Según explica, también implica revisar patrones mentales profundamente incorporados.
Para el médico español, muchas personas viven atrapadas en automatismos ligados al rendimiento, la aprobación externa y el miedo a no cumplir expectativas.
Frente a eso, propone desarrollar mayor conciencia sobre cómo actúa el ego en la vida diaria y aprender a tomar distancia de ciertas exigencias internas.

La idea no implica abandonar responsabilidades ni dejar de buscar objetivos, sino evitar que el valor personal quede completamente condicionado por resultados, reconocimiento o éxito constante. La reflexión de Sans Segarra pone el foco en el impacto emocional que sufre la sociedad por una cultura marcada por la hiperexigencia, además intenta visibilizar la manera en que cada persona interpreta lo ocurre en el trabajo y con las obligaciones externas.

