Marcos Sacristán, fisioterapeuta y divulgador especializado en ejercicio terapéutico, volvió a poner el foco en una idea que repite con frecuencia en sus contenidos sobre salud: el movimiento es una herramienta fundamental para mantener la calidad de vida.
En una reciente reflexión sobre el hábito de caminar, el especialista abordó una duda habitual entre quienes buscan mejorar su bienestar físico: cuántos kilómetros conviene recorrer cada día y hasta qué punto existe una distancia ideal para obtener beneficios.
Su respuesta se aleja de las fórmulas universales. Según explicó, la cuestión no pasa por alcanzar una cifra concreta, sino por evitar el sedentarismo. En ese contexto, lanzó una frase que resume su postura: “Lo que realmente perjudica es dejar de moverse”.
¿Existe una distancia ideal para caminar?
Para Sacristán, uno de los errores más frecuentes consiste en creer que existe una cantidad exacta de kilómetros que todas las personas deberían recorrer diariamente.
El fisioterapeuta sostiene que las recomendaciones generales pueden servir como orientación, pero no deberían interpretarse como una obligación idéntica para todos. Cada persona tiene una condición física diferente, un historial de actividad distinto y unas capacidades particulares que deben ser tenidas en cuenta.

Por ese motivo, considera que la distancia adecuada para caminar depende de múltiples factores individuales. Lo importante, explica, es mantenerse activo dentro de las posibilidades de cada uno y evitar largos períodos de inactividad.
Su mensaje busca alejarse de una visión rígida del ejercicio. En lugar de centrarse exclusivamente en objetivos numéricos, propone prestar atención a la capacidad funcional y a la constancia en el movimiento cotidiano.
Desde su perspectiva, el problema aparece cuando la actividad física desaparece por completo de la rutina diaria.
Los puntos clave para aliviar el dolor
A lo largo de su explicación, Sacristán desarrolló varios conceptos relacionados con el ejercicio y el bienestar físico.
Entre los puntos más destacados se encuentran:
- No existe una distancia universal válida para todas las personas.
- Las necesidades cambian según la edad y la condición física.
- Caminar es una herramienta accesible para mantenerse activo.
- El movimiento debe adaptarse a las capacidades individuales.
- La actividad física no debería entenderse como una obligación rígida.
- La constancia resulta más importante que alcanzar una cifra concreta.
- El sedentarismo representa uno de los principales problemas para la salud.
- Mantenerse en movimiento ayuda a preservar la funcionalidad del cuerpo.
El especialista insiste en que el contexto personal es clave para interpretar cualquier recomendación relacionada con el ejercicio.
Por eso considera que las comparaciones con otras personas suelen generar expectativas poco realistas y, en algunos casos, terminan alejando a la gente de la actividad física.
Por qué el movimiento ocupa un lugar central en su enfoque
La defensa del movimiento forma parte de una línea de trabajo que Sacristán viene desarrollando desde hace años en sus contenidos sobre salud y fisioterapia.
En numerosas ocasiones ha cuestionado la idea de que el reposo sea la mejor respuesta ante cualquier molestia física. Su planteamiento apunta a que el cuerpo necesita estímulos adecuados para conservar fuerza, movilidad y capacidad funcional.
Bajo esa lógica, caminar aparece como una de las actividades más simples para incorporar movimiento al día a día. No requiere equipamiento especial ni grandes conocimientos técnicos, lo que la convierte en una alternativa accesible para una amplia parte de la población.

Sin embargo, Sacristán evita convertirla en una receta cerrada. Su mensaje principal es que la salud no depende de alcanzar una cifra exacta de kilómetros ni de cumplir objetivos idénticos para todos.
Lo que realmente marca la diferencia, sostiene, es mantener una relación constante con la actividad física. Por encima de cualquier distancia concreta, considera que el mayor riesgo aparece cuando el movimiento desaparece de la rutina y el sedentarismo pasa a ocupar su lugar.
Esa es, según su visión, la conducta que más puede perjudicar al organismo a largo plazo.

