Luego del triunfo ante Suiza, el capitán argentino se acercó al vestuario para regalarle su camiseta a una de sus grandes inspiraciones futbolísticas. La relación entre ambos nació hace más de una década gracias a una iniciativa de Pep Guardiola.
Lionel Messi protagonizó uno de los momentos más emotivos después de la clasificación de la Selección argentina a una nueva instancia del Mundial 2026. Tras la victoria frente a Suiza, el delantero se acercó a la zona de vestuarios del estadio de Kansas City para encontrarse con Roberto Baggio y regalarle su camiseta.
El gesto tuvo un significado especial para el capitán argentino, ya que el exfutbolista italiano fue una de sus grandes referencias durante su infancia. Baggio, considerado uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, siempre fue admirado por Messi por su talento y estilo de juego.
La relación entre ambos comenzó en 2010, cuando Pep Guardiola organizó un encuentro entre los dos en la Ciudad Deportiva del Barcelona. El entonces entrenador del equipo catalán conocía la admiración que existía entre ambos y decidió presentarlos personalmente.
Guardiola había compartido plantel con Baggio en el Brescia durante la temporada 2001/02, una etapa que le permitió conocer de cerca al delantero italiano y entender la importancia que tenía para Messi como referente futbolístico.
Años después de aquel primer encuentro, la admiración se transformó en una amistad que continúa vigente. Esta vez, el saludo y el intercambio de camiseta después de un partido mundialista volvieron a reflejar el vínculo entre dos generaciones marcadas por el talento y la pasión por el fútbol.



