Chewy, la compañía estadounidense de productos para mascotas, organizó una fiesta en pileta para perros que terminó con un récord oficial del Guinness World Records: 276 canes asistieron al evento, la mayor cantidad de perros en una «pool party» según informó la institución. La celebración tuvo lugar el 9 de mayo en Coral Gables, ciudad del área metropolitana de Miami, en el estado de Florida.
El escenario fue Chewy Bark Park, un espacio pet-friendly que la marca inauguró dentro de The Underline, un parque lineal ubicado bajo una autopista elevada en Coral Gables. La mitad del predio se destinó a piletas inflables donde los perros podían chapotear, mientras que la otra mitad albergó estaciones con juegos, snacks y juguetes gratuitos para llevarse a casa.
La organización del evento tuvo en cuenta el bienestar animal desde la planificación. El parque contó con estaciones de hidratación, zonas de refrigeración y amplio espacio para que los perros y sus dueños se movieran con comodidad durante toda la jornada.

El acceso al predio no fue libre: un equipo de staff disfrazado de guardavidas se apostó en la entrada para contar uno por uno a los perros que ingresaban. Ese conteo fue la base del registro oficial que luego validó la organización británica.
Además del área de piletas, el evento incluyó estaciones informativas sobre los servicios de Chewy Vet Care, educación sobre seguridad animal y demostraciones de RCP canino a cargo del departamento de bomberos local. La propuesta apuntó tanto al entretenimiento como a la concientización sobre el cuidado de las mascotas.
Cómo se certificó el récord
Thomas Bradford, juez oficial del Guinness World Records, estuvo presente en el evento para supervisar el conteo y validar el intento. Su rol fue determinante para que la marca pueda reclamar el título de forma legítima ante la institución.

«Como alguien que ama mucho a los perros, esta fue una adjudicación de ensueño para mí», dijo Bradford. «También soy admirador de cómo opera Chewy como empresa, así que estuve muy feliz de poder ayudarlos con este intento», afirmó.
Chewy había anticipado el carácter récord del evento en la convocatoria pública. Los dueños de mascotas que se inscribieron sabían de antemano que sus perros formarían parte de un intento oficial, lo que convirtió la asistencia en una decisión activa de participación.
«Estamos muy emocionados con este título del Guinness World Records, que es verdaderamente un momento único para Chewy y para la comunidad», señalaron los organizadores. «Ver a cientos de perros chapoteando y creando recuerdos con sus personas fue una alegría pura, y un recordatorio especial de cómo las mascotas nos unen», agregaron.

El Guinness World Records ofrece a quienes participaron del evento la posibilidad de adquirir un certificado personalizado de participación a través de su tienda oficial, como constancia de haber formado parte del récord.

