El Gobierno de Javier Milei volvió a tensar la relación con las universidades nacionales y esta vez puso el foco en la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), a partir de una denuncia por presuntos episodios de violencia y discriminación contra estudiantes vinculados al espacio libertario.
La ofensiva fue planteada por el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, por expresa instrucción de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien reclamó a la rectora de la UNMdP, Mónica Biasone, que adopte medidas frente a los hechos denunciados.
El Gobierno nacional incluso dejó planteada la posibilidad de recurrir a las fuerzas de seguridad si la Universidad no logra garantizar la integridad de los estudiantes involucrados.
El conflicto se originó durante una Asamblea Universitaria, donde, según la denuncia oficial, una docente vinculada a una agrupación socialista habría calificado como “fachos” a estudiantes que expresaban posiciones políticas libertarias. En ese mismo contexto, siempre de acuerdo con la presentación realizada por Nación, la docente se habría quejado de la supuesta “pasividad” del movimiento estudiantil y afirmado: “Con un movimiento activo no podrían ni poner un pie en esta asamblea”.
A partir de esos episodios, la Subsecretaría de Políticas Universitarias sostuvo que las conductas denunciadas afectan la convivencia democrática, la libre expresión de las ideas y los derechos de los estudiantes.
El Gobierno también recordó que ya se habían registrado anteriores episodios de agresiones físicas y verbales contra integrantes de una agrupación universitaria identificada con posiciones políticas libertarias.
En ese marco, Nación reclamó a la UNMdP que adopte las medidas disciplinarias que correspondan y que informe cuáles fueron las actuaciones administrativas iniciadas y las eventuales sanciones aplicadas.
La presión oficial fue acompañada por un mensaje político todavía más duro contra las autoridades universitarias. Desde el Gobierno cuestionaron la actuación de la rectora y plantearon que, si la Universidad no está en condiciones de resolver el conflicto por sus propios mecanismos, debería solicitar asistencia de las fuerzas de seguridad.
La respuesta de Biasone: autonomía y diálogo institucional
Frente al reclamo nacional, la rectora Mónica Biasone respondió que desde el 1° de diciembre de 2025, cuando asumió al frente de la UNMdP, viene solicitando una audiencia con Sandra Pettovello para abordar personalmente las cuestiones centrales que atraviesa la Universidad.
Según señaló, ese encuentro todavía no fue concedido.
“Agradezco su interés por la Universidad de Mar del Plata como así también el de la ministra Sandra Pettovello”, expresó Biasone, quien remarcó que el diálogo entre las autoridades universitarias y el Gobierno nacional constituye una responsabilidad institucional.
Sobre los hechos denunciados, la rectora sostuvo que la UNMdP cuenta con sus propios mecanismos institucionales para intervenir frente a este tipo de situaciones.
De esta manera, el conflicto vuelve a poner en escena uno de los puntos de mayor tensión entre el Gobierno de Milei y las universidades nacionales: hasta dónde puede avanzar el Poder Ejecutivo en sus reclamos frente a hechos ocurridos dentro de las instituciones y cuál es el límite que impone la autonomía universitaria.



