Pampa Energía, la empresa de Marcelo Mindlin y sus socios, le pidió al gobierno de Javier Milei otro ingreso más al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), esta vez para su proyecto de fertilizantes por 2.400 millones de dólares en Bahía Blanca, Buenos Aires.
La solicitud de acceso se envió este miércoles a través de la subsidiaria Fértil Pampa, que quiere alcanzar una producción de 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada, un fertilizante que utiliza gas natural como materia prima en su proceso y se utiliza para estimular el crecimiento de los cultivos agropecuarios.
El proyecto presentó en marzo ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un pedido de financiamiento por hasta US$ 1.500 millones, que el BID Invest -el canal para motorizar inversiones privadas- estima aprobar a fin de año.
El proyecto de fertilizantes de Pampa Energía
Según consta en la web del organismo multilateral, Fértil Pampa prevé la construcción de «una planta productora de amoníaco y dióxido de carbono, una o más plantas de producción de urea granulada, unidades auxiliares y capacidad de almacenamiento, instalaciones de despacho de producto terminado, e infraestructura necesaria para el suministro de gas natural, agua y electricidad».
De la misma forma, los socios de la familia Mindlin -Gustavo Mariani y Ricardo Torres- también están pidiendo financiamiento en el Banco Mundial.
La obra, que está en análisis desde hace varios años y todavía no tiene lista su decisión final de inversión -momento a partir del cual se concreta-, demandaría hasta 4 años de construcción y podría generar unos 3.500 empleos en esa etapa, además de entre 250 y 300 puestos permanentes durante la operación, reportó IProfesional.
A partir del inicio de su operación, Fértil Pampa podría generar unos 890 millones de dólares de exportaciones por año, además de lograr la sustitución de importaciones de fertilizantes nitrogenados en Argentina, que hoy está expuesta a la guerra en Medio Oriente.
Cerca del 35% de la producción mundial de urea está en esa zona de conflicto y depende para su tránsito del Estrecho de Ormuz, por lo que su precio subió 40% el último mes y medio.
La otra planta de fertilizantes en el país es la de Profertil, que YPF vendió el año pasado a Adecoagro por US$ 600 millones.
Previamente, Pampa Energía ya se había presentado al RIGI para proteger sus inversiones en el campo de shale oil Rincón de Aranda, por US$ 4.500 millones; anunció US$ 3.000 millones en Transportadora de Gas del Sur (TGS) para procesar líquidos del gas natural; y forma parte de los consorcios Southern Energy y Vaca Muerta Oil Sur, para exportar gas licuado y petróleo crudo.

