En la antesala del Día del Trabajador, el obispo Eduardo García encabezó una misa «Por una Argentina con paz y trabajo» en la Catedral de los Santos Justo y Pastor, en San Justo. Estuvieron los principales representantes de la CGT de La Matanza, así como el Rector de la UNLaM, Prof. Dr. Daniel Martínez, y otros referentes de organizaciones de la sociedad civil.
«Con el Papa Francisco, hoy levantamos nuestra oración a San José Obrero, pidiendo con fuerza: ´Que en todo lugar y para todos, el trabajo sea digno… y que podamos decir ¡ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo!´», planteó monseñor García en su homilía. Y destacó: «Cuando nos animamos a soñar juntos, cuando nos unimos como pueblo, ese sueño empieza a tomar cuerpo, se vuelve proyecto, se vuelve camino».
En ese sentido, afirmó: «Hoy traemos al altar un deseo profundo que habita en el corazón de nuestro pueblo: que cada hijo de Dios pueda vivir con dignidad». «Todos soñamos eso. Pero cuando soñamos solos el sueño se vuelve fantasía y cuando soñamos sin los otros se vuelve egoísmo». «Dios ha sido generoso con esta tierra argentina. Nos ha regalado dones abundantes. Y, si no alcanzan, no es porque falte riqueza, sino porque todavía sobra mezquindad«, advirtió.

Además, el obispo recordó que «falta el pan en muchas mesas., falta el trabajo en muchos hogares, pero, más profundo todavía, falta compasión en muchos corazones«. «Nos acostumbramos a echarle la culpa a la crisis económica -global o nacional-. Pero hay que decirlo con claridad: la crisis es primero ética, espiritual y humana, y después, como consecuencia, económica», apuntó.
«La crisis empieza en el corazón. En el corazón interesado, especulador, egoísta, inescrupuloso, mentiroso. La crisis tiene rostro, tiene nombre, tiene decisiones concretas. Como nos recuerda el Papa Francisco: ´Esta economía mata cuando pone en el centro el dinero y no a la persona´”, resaltó.
Crece la preocupación
El secretario de Prensa de la CGT distrital, Pablo Boschi, señaló que la marcha a Plaza de Mayo que la central obrera nacional encabezó este jueves por la tarde fue «una clara demostración del movimiento obrero, de la CGT y de todos los sectores que la están pasando muy mal». «Esto no es un capricho, sino un mensaje para decirle al Gobierno que hay un límite: la población en su conjunto la está pasando muy mal por el ajuste masivo. Basta caminar para ver lo que el ajuste está provocando en la calle», consignó.
También le reclamó al Gobierno nacional «dejar de generar violencia verbal permanentemente» y recalcó que «no hay posibilidad de que el captal se desarrolle si los trabajadores no están contenidos» por el plan económico. «Si no hay paz, no puede haber pan ni trabajo. El Gobierno vive en un relato y no comprende las consecuencias de sus políticas», concluyó.
Por su parte, el secretario general de la UOM local, Esteban Cabello, ponderó el valor de la nueva movilización de la CGT: «Con todo lo que estamos viviendo, es importantísimo manifestarnos». «La situación económica hace imprescindible que haya un lugar para sacar la bronca, reclamar todos juntos y mostrar nuestra desconformidad ante el Gobierno, que maltrata a todos los trabajadores», enfatizó.




