La provincia de Misiones volverá a convertirse en escenario de un evento de alcance internacional vinculado a la conservación de la naturaleza. Del 19 al 23 de abril de 2027, Puerto Iguazú será sede de la 11° edición del Congreso Mundial de Guardaparques, el encuentro más importante del planeta para quienes trabajan en la protección de áreas naturales y la preservación de la biodiversidad.
Será la primera vez que Argentina reciba este congreso organizado por la Federación Internacional de Guardaparques (International Ranger Federation – IRF), una entidad creada en 1992 que reúne a organizaciones de guardaparques de todo el mundo y promueve la cooperación internacional, la capacitación profesional y el fortalecimiento de las políticas de conservación.
La elección de Puerto Iguazú no es casual. La ciudad alberga uno de los principales tesoros ambientales de América Latina: el Parque Nacional Iguazú y las Cataratas del Iguazú, declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO. Además, forma parte de la Selva Paranaense, uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del continente y uno de los últimos grandes remanentes de la Selva Atlántica.
El encuentro reunirá a unos 600 delegados provenientes de más de 50 países y se desarrollará en el Centro de Eventos y Convenciones del Iguazú bajo el lema “Reconociendo a las y los Guardaparques: impulsando la profesión para salvaguardar nuestro futuro”.
Durante cinco jornadas habrá conferencias, talleres, paneles de especialistas y actividades de intercambio profesional destinadas a compartir experiencias sobre gestión de áreas protegidas, conservación de especies, prevención de delitos ambientales, educación ambiental y trabajo con comunidades locales.
Pero más allá de los aspectos técnicos, el congreso pondrá sobre la mesa una discusión que atraviesa actualmente a la comunidad internacional vinculada a la conservación: cómo ampliar las áreas protegidas del planeta sin fortalecer al mismo tiempo los recursos humanos encargados de cuidarlas.
Actualmente se estima que existen unos 286.000 guardaparques en todo el mundo. Son los responsables directos de custodiar parques nacionales, reservas naturales, áreas marinas protegidas y otros espacios de conservación que en conjunto representan más del 15% de la superficie terrestre y cerca del 8% de los océanos
Sin embargo, especialistas y organizaciones internacionales coinciden en que esa dotación resulta insuficiente frente a los desafíos que plantea el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la presión sobre los recursos naturales y las nuevas metas globales de conservación.
Uno de los principales objetivos fijados por la comunidad internacional es el denominado Marco Global de Biodiversidad 30×30, aprobado durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad.
La iniciativa propone que para el año 2030 al menos el 30% de la superficie terrestre y marina del planeta se encuentre bajo algún régimen de protección.
El desafío es enorme. Implica prácticamente duplicar la superficie actualmente protegida y, al mismo tiempo, garantizar que esos territorios cuenten con personal capacitado, equipamiento adecuado y recursos suficientes para cumplir con los objetivos de conservación.
“Los guardaparques son la columna vertebral de nuestros esfuerzos de conservación a nivel mundial”, sostuvo Chris Galliers, presidente de la Federación Internacional de Guardaparques, al anunciar la realización del congreso en Argentina.
Según explicó, el encuentro buscará fortalecer la cooperación internacional, intercambiar conocimientos y visibilizar el rol estratégico que cumplen estos trabajadores en la protección del patrimonio natural y cultural de cada país.
En ese contexto, uno de los resultados más esperados será la elaboración de la denominada “Declaración de Iguazú”, un documento que buscará sintetizar las conclusiones del encuentro y plantear recomendaciones para gobiernos, organismos internacionales y entidades de financiamiento vinculadas a la conservación.
La intención es que el documento sirva para reforzar la necesidad de invertir no solamente en infraestructura o creación de nuevas áreas protegidas, sino también en capacitación, tecnología, equipamiento y mejores condiciones laborales para quienes desarrollan tareas de vigilancia, monitoreo y gestión ambiental en el territorio.
Para Misiones, la realización del congreso también representa una oportunidad estratégica para mostrar al mundo el trabajo que se realiza en materia de conservación. La provincia alberga más del 50% de la biodiversidad del país y concentra una parte significativa de los remanentes de la Selva Paranaense, un ecosistema que contiene alrededor de 2.000 especies de plantas, cientos de especies de aves, mamíferos y reptiles, además de una enorme riqueza genética.
En las últimas décadas, la provincia consolidó una red de áreas protegidas provinciales y nacionales, corredores biológicos y programas de conservación que la posicionaron como una referencia en materia ambiental dentro de Argentina.
La llegada del Congreso Mundial de Guardaparques permitirá poner en valor esa experiencia y, al mismo tiempo, abrir un espacio de debate sobre los desafíos futuros de la conservación en un contexto marcado por el cambio climático, la expansión de las actividades productivas y la necesidad de compatibilizar desarrollo económico con preservación ambiental.
Mientras el mundo discute cómo alcanzar las metas ambientales fijadas para la próxima década, Puerto Iguazú se prepara para recibir a quienes están en la primera línea de defensa de la naturaleza. Durante cinco días, Misiones será el centro de una conversación global sobre el futuro de las áreas protegidas y el papel de los guardaparques en la construcción de un modelo de desarrollo más sostenible.




