
Tenía 81 años. Fue uno de los grandes referentes de Canal 9, donde desarrolló una extensa trayectoria como conductor y locutor. Su profesionalismo y calidez marcaron a generaciones de televidentes y trabajadores de la comunicación.
Hay voces que no se olvidan. Voces que forman parte de la memoria de un pueblo. La de Alfredo Humberto Norniela fue una de ellas.
Murió una institución de la comunicación chaqueña y correntina. Un hombre que durante décadas llevó el folclore, el chamamé y la cultura popular a miles de hogares con una elegancia natural para presentar, una calidez inconfundible y un profundo conocimiento de la música.
Fue la voz de Radio Libertad, de Radio Nacional y de los grandes festivales de la región y del país, especialmente desde Cosquín, Córdoba, donde brilló durante años. Pero, por sobre todas las cosas, fue la voz emblemática de Canal 9 de Resistencia, donde dejó una huella imborrable. Alfredo no solamente trabajaba en Canal 9: respiraba Canal 9. Era parte de su identidad.
Brilló como conductor y animador de las noches de Cosquín, de la Fiesta Nacional del Chamamé, de las tradicionales noches de Tirol y de innumerables escenarios donde presentó a los máximos artistas del país con el respeto y la jerarquía que solo tienen quienes aman profundamente la cultura.
Junto a Gachi López, Joana Zabala y Elsa Ayosa, entre tantos otros grandes nombres de la televisión chaqueña, construyó una etapa inolvidable para varias generaciones de televidentes.
Sus amigos más íntimos lo llamaban simplemente «Caballo»: por arrebatado, por juguetón y por grandote, aunque en el fondo conservaba el alma de un chiquilín. Detrás de esa figura imponente había un hombre de enorme sentido del humor, culto, generoso y apasionado por la música. Podía hablar con la misma pasión de un chamamé de Tarragó Ros que de una canción de Radiohead, Coldplay, Cerati o Piazzolla. Era un verdadero melómano, un sibarita musical que nunca dejó de escuchar, aprender y compartir.
Hay voces que no se olvidan. Voces que forman parte de la memoria de un pueblo. La de Alfredo Humberto Norniela fue una de ellas.
Murió una institución de la comunicación chaqueña y correntina. Un hombre que durante décadas llevó el folclore, el chamamé y la cultura popular a miles de hogares con una elegancia natural para presentar, una calidez inconfundible y un profundo conocimiento de la música.
Fue la voz de Radio Libertad, de Radio Nacional y de los grandes festivales de la región y del país, especialmente desde Cosquín, Córdoba, donde brilló durante años. Pero, por sobre todas las cosas, fue la voz emblemática de Canal 9 de Resistencia, donde dejó una huella imborrable. Alfredo no solamente trabajaba en Canal 9: respiraba Canal 9. Era parte de su identidad.
Brilló como conductor y animador de las noches de Cosquín, de la Fiesta Nacional del Chamamé, de las tradicionales noches de Tirol y de innumerables escenarios donde presentó a los máximos artistas del país con el respeto y la jerarquía que solo tienen quienes aman profundamente la cultura.
Junto a Gachi López, Joana Zabala y Elsa Ayosa, entre tantos otros grandes nombres de la televisión chaqueña, construyó una etapa inolvidable para varias generaciones de televidentes.
Sus amigos más íntimos lo llamaban simplemente «Caballo»: por arrebatado, por juguetón y por grandote, aunque en el fondo conservaba el alma de un chiquilín. Detrás de esa figura imponente había un hombre de enorme sentido del humor, culto, generoso y apasionado por la música. Podía hablar con la misma pasión de un chamamé de Tarragó Ros que de una canción de Radiohead, Coldplay, Cerati o Piazzolla. Era un verdadero melómano, un sibarita musical que nunca dejó de escuchar, aprender y compartir.
Su partida deja un enorme vacío en la cultura del Nordeste argentino. Se va uno de esos comunicadores que ayudaron a construir la identidad de una provincia, junto a nombres fundamentales como Aledo Luis Meloni, Guido Miranda, Fabriciano Gómez y tantos otros que hicieron grande al Chaco desde el arte, la palabra y la cultura.
Hoy se apaga una voz. Pero queda para siempre su legado, su profesionalismo, su amor por la música y la inmensa pasión con la que vivió cada programa, cada festival y cada transmisión.
Hasta siempre, Alfredo Humberto Norniela.
Gracias por haber sido una de las voces que mejor contó la historia. Bah… nuestra historia. La del común de los mortales.
Como usted.
¡SEÑOR LOCUTOR!
CANAL 9



