SÁENZ PEÑA (Agencia). Tras las amenazas difundidas el pasado jueves en el colegio secundario EET 22 de esta ciudad mediante pintadas en uno de los baños de varones, replicando palabras que se viralizan en las redes sociales -en las que participan jóvenes y adolescentes- con advertencias como «tiroteo, no es joda», «no aparezcan, va a correr sangre» y hasta «esto va a ser una morgue», se expresó con preocupación la directora del colegio técnico, Sonia Retamozo, quien dialogó con NORTE y explicó que se logró la individualización del alumno que escribió esas amenazas, el cual dijo que fue a modo de broma.
Sin embargo, «algunos docentes del colegio no quisieron concurrir al dictado de clases el día viernes por temor, dado que casos similares ya se cobraron la vida de tres jóvenes a nivel país», manifestó la docente, con confianza en que la situación no va a pasar a mayores.
En este marco de convulsión, la directora llevó tranquilidad al resto de la población del alumnado, así como también a los padres y docentes del lugar. A tal efecto, el viernes pasado se convocó a una importante cantidad de efectivos policiales del 911 y la comisaría Primera, que se apostaron en todo el perímetro del colegio, como así también en el interior del edificio, haciendo recorridas para responder ante cualquier eventual peligro.
Evalúan sanción pero se brinda acompañamiento
La máxima autoridad de la institución dijo: «Tras mantener una reunión en la mañana del pasado viernes con la directora de la Regional Educativa, Paloma Egea, anticipo que se evalúa una eventual sanción disciplinaria para el alumno de primer año que realizó la pintada».
«Porque ninguna amenaza que atente contra la vida de otra persona se debe tomar como una broma. Es inquietante, más allá de que en esta oportunidad el alumno dijo que solamente se trató de una broma como las que circulan en las redes sociales», explicó Retamozo.
Sin embargo, agregó: «Está aclarado lo sucedido, que no deja de ser grave, teniendo en cuenta lo que significan hoy las redes sociales, que una pequeña broma puede terminar en una tragedia como lo sucedido hace unos días en otro colegio del país». «Ya conversamos con los padres del alumno para que tomen en cuenta la dimensión de una broma de esta naturaleza. Y personal de la UPI brindará asesoramiento psicológico ante esta situación para que no vuelva a suceder con ningún otro alumno», indicó para finalizar Sonia Retamozo.



