Ciutat Vella ha intensificado la inspección sobre actividades comerciales, terrazas, ruido y alojamientos turísticos, con el foco puesto en los que incumplen de forma reincidente la normativa y en nuevas vías para revocar licencias e inhabilitar terrazas durante un año. El ayuntamiento ha presentado este martes el balance de la actuación inspectora en el distrito entre 2023 y 2025, periodo en el que se han realizado 21.349 inspecciones y se han abierto 17.039 procedimientos.
El teniente de alcaldía y concejal de Ciutat Vella, Albert Batlle, ha defendido que el distrito es “amigo de la actividad comercial”, pero ha advertido de que “el incumplimiento sistemático de la normativa genera una sensación de impunidad” que el consistorio quiere combatir. “No tenemos ninguna vocación de inquisidores, pero sí de exigir el cumplimiento de la norma”, ha afirmado Batlle.
Según los datos municipales, entre 2023 y 2025 se han abierto 12.780 expedientes de autoridad en Ciutat Vella, con un aumento medio anual del 3,5 %. Del total, el 59 % corresponde a actividades, el 21 % a espacio público, principalmente terrazas y ocupaciones, y el 20 % a obras, disciplina urbanística y conservación.
Las diez calles que concentran más expedientes son La Rambla, Joan de Borbó, Joaquín Costa, Via Laietana, Sant Sebastià, Hospital, Sant Miquel, Carders, Nou de la Rambla y Escudellers. Batlle ha subrayado que la prioridad es actuar allí donde el incumplimiento “daña más la convivencia” y ha situado a los reincidentes como “objetivo principal del nuevo enfoque inspector”.
“El distrito será muy pesado”, ha advertido el concejal, que ha asegurado que “los puntos de impunidad están desapareciendo” y que “no hay barra libre para este tipo de infracciones”. Para aumentar la eficacia inspectora, Ciutat Vella empezó a aplicar en 2023 la no renovación automática de licencias de terrazas a locales reincidentes, un mecanismo que ha afectado ya a 31 establecimientos.
El distrito ha dado ahora un paso más con la revocación de licencias de terraza, iniciada en 2025 con siete locales y continuada este año con otros siete. El gerente del distrito, Félix Ortega, ha explicado que estas medidas se enmarcan en un plan de inspección “más estratégico, efectivo y focalizado” para cumplir la normativa, mejorar la convivencia, reducir la reincidencia y recuperar la legalidad.
El ayuntamiento ya ha obtenido dos resoluciones judiciales firmes favorables que confirman la revocación de licencia y la inhabilitación durante un año de dos terrazas reincidentes situadas en La Rambla, una medida “pionera” en Barcelona. Ortega ha precisado que “no todas las revocaciones comportan necesariamente inhabilitación”, ya que depende de la gravedad y acumulación de los incumplimientos.
Entre las infracciones más habituales figuran el exceso de ocupación de la vía pública, la instalación de terrazas ilegales o la colocación de elementos no permitidos. El consistorio ha realizado también siete multiinspecciones entre 2023 y 2025, centradas en comercios alimentarios, terrazas, ocio nocturno, ‘growshops’ para el autocultivo de plantas, chiringuitos de playa, bares y restaurantes, con participación de distintos servicios municipales y otras administraciones.



