Un brutal escruche perpetrado durante la madrugada del jueves 8 de octubre en una vivienda de Francisco Álvarez (a tres cuadras del límite con General Rodríguez) dejó a una familia sin sus herramientas de trabajo. La víctima, Naomi, habló con La Posta Noticias, denunció el faltante y advirtió sobre la impunidad de los delincuentes en la zona. El hecho reavivó los reclamos por el accionar de todo tipo de delincuentes que asaltan a estudiantes, se meten en las casas, y por la presencia de puntos de venta de droga en el barrio
El delictivo episodio ocurrió durante las primeras horas del jueves 8 de octubre en una casa situada en la calle Durazno, entre Baradero y Juana de Arco, en la localidad de Francisco Álvarez (partido de Moreno), a solo tres cuadras del límite con General Rodríguez. Los asaltantes ingresaron por la fachada frontal de la propiedad y saquearon el galpón donde se guardaban los elementos de trabajo familiares. De acuerdo a lo denunciado en sede policial, el atraco fue descubierto cerca de las 05:20 hs, cuando el dueño de casa se disponía a salir hacia su jornada laboral y advirtió el desorden junto con el faltante del equipamiento.

Entre los elementos sustraídos se contabilizan una desmalezadora, una motosierra, cuatro amoladoras (dos grandes y dos pequeñas), dos soldadoras, una aspiradora, una hidrolavadora, un taladro, una sierra circular, una caladora y diversas herramientas de mano. En diálogo con La Posta Noticias, Naomi, dueña de casa, relató con angustia: «entraron a mi casa por el frente y sacaron herramientas del galpón».
Tras el delito, la damnificada acudió a las redes sociales para alertar sobre la comercialización ilegal de las herramientas sustraídas. Inmediatamente, la publicación desató la respuesta de los habitantes de la zona, quienes señalaron a conocidos delincuentes que se mueven por allí. Según se aprecia en los mensajes privados recibidos por la víctima, un vecino identificó a los supuestos autores como «El Rata» (de nombre César) y su primo «El Negro», domiciliados en el barrio Güemes de General Rodríguez.
Esta acusación coincide plenamente con las declaraciones brindadas por Naomi respecto a las causas estructurales de la inseguridad en el vecindario. La mujer expuso la presencia del narcomenudeo colindante a su propiedad: «el problema está en que a la vuelta de casa venden droga y nunca se sabe quién es del barrio y quién no. Y cuando digo a la vuelta es literal, da con el fondo de mi casa, y es cada día peor, dado que prácticamente hay un vendedor cada tres o cuatro manzanas».

Asimismo, Naomi remarcó que la inseguridad es una constante en esa misma manzana, recordando que en la misma semana sospechosos intentaron forzar una vivienda sobre la calle Juana de Arco, donde dañaron las rejas sin lograr ingresar. Además, cuestionó la pasividad policial en el sector: «al contarlo, cualquiera que no conoce la zona diría que es una exageración, pero basta con estar por acá para ver el movimiento del que hablo. Jóvenes y grandes yendo y viniendo, esperando en las esquinas. Patrulleros yendo y viniendo pero haciendo vista gorda».
El permanente peligro para los estudiantes de la zona
La indignación de las familias responde a una problemática sistemática que afecta también a los alumnos que transitan entre Francisco Álvarez y el barrio Güemes de General Rodríguez, y que fuera retratado por La Posta Noticias semanas atrás. La propia Naomi reconfirmó esta situación al sostener: «sigue pasando que les roban a los chicos que salen de las escuelas tanto del lado de General Rodríguez como de Moreno».

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Este flagelo ya había quedado retratado semanas atrás con el asalto a un estudiante de 14 años ocurrido el lunes 31 de agosto a las 18:20 hs. En aquella oportunidad, el menor retornaba de la Escuela Secundaria Media N° 11 cuando fue abordado en la esquina de Cayena y Ñandutí por dos motochorros armados en una motocicleta de 150cc. Al manifestar el joven que no llevaba celular, el delincuente lo palpó y le exigió la campera escolar azul marca Adidas que llevaba puesta antes de darse a la fuga para el lado de General Rodríguez. Aquel caso derivó en denuncias ante la Comisaría 6° de Moreno y en el aporte de registros de cámaras donde se identificaba a sospechosos que sembraban el pánico entre ambos municipios.



