Cuando el nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, cumplía un mes en el poder realizó un almuerzo privado en la Palacio de la Moneda para 50 excompañeros de la Facultad de Derecho en la que estudió, y en medio de una política de recortes de fondos públicos estalló el escándalo. Recién este viernes reconoció que fue un «error» invitar sus amigos, y por estas horas crece la indignación en la oposición.
«Uno también puede cometer errores por desconocimiento. Está claro que yo cometí un error por desconocimiento, y no se va a volver a repetir», afirmó el gobernante ultraderechista en un discurso en la sede del Consejo para la Transparencia (CPLT), en Santiago.
Kast, el primer mandatario en vivir en La Moneda desde 1958, organizó el pasado 10 de abril un almuerzo privado con sus excompañeros de Derecho de la Universidad Católica en uno de los salones de este palacio neoclásico, ubicado en el corazón de Santiago.
«Así que no se preocupen, nadie se puede sentir ahora invitado a almorzar salvo que sea un acto oficial», añadió Kast, cuya vivienda familiar se encuentra en una localidad rural a las afueras de la capital chilena y decidió vivir en La Moneda por razones de «austeridad» y para «no generar más gasto al Estado» alquilando una casa especial o pagando largos desplazamientos.

El almuerzo, que se viralizó después de que numerosos de invitados alardearan en redes sociales, generó gran controversia en Chile por el uso de dependencias estatales para eventos privados.
Según las fotos viralizadas por los comensales, parte del menú fue tartar de tomates, vino tinto, puré rústico y plateada al jugo. Consultado por el financiamiento, Kast afirmó: «En el tema del almuerzo no hubo financiamiento público, salvo por el servicio». La oposición también le achaca gastos de la Oficina del Presidente Electo (OPE).
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Diputados de la oposición de izquierda recurrieron a la Contraloría General de la República -ente que se encarga de fiscalizar a las instituciones del Estado-, que le dio 10 días al mandatario para aclarar si se usaron fondos públicos.

«Respecto de la Contraloría, sí, vino el día de ayer. Le hemos contestado todos los oficios de fiscalización», reconoció Kast. Ese organismo le consultó sobre el uso del casino que involucra a su esposa, la Primera Dama, María Pía Adriasola; así como un cóctel y el propio almuerzo realizado en la sede de Gobierno. «Esperamos que prontamente la Contraloría, con todos los antecedentes, dictamine», dijo Kast.
Desde la administración ultraconservadora aseguraron que la comida fue pagada personalmente por Kast y su esposa, con la que vive en el palacio desde el pasado 11 de marzo, cuando llegó al poder prometiendo un «Gobierno de emergencia» para combatir la crisis de seguridad y económica que asegura vive el país.
«Acojo y agradezco las fiscalizaciones. Uno siempre actúa desde la base de que una fiscalización es para mejorar algo que no estaba funcionando bien, y todos debemos cumplir con el mismo estándar», indicó este viernes el gobernante, cuyos nueve hijos no viven con él en La Moneda.
Con información de la Agencia EFE

