Por Diego Gabriel Tutti*
Las predicciones astrológicas sobre política, elecciones o el futuro del país se volvieron cada vez más frecuentes en las redes sociales y hasta tienen lugar en los medios de comunicación. En la voz de dirigentes como la diputada nacional Victoria Tolosa Paz, que se animó a hablar de la carta astral de Argentina, o en la pantalla de Tv Pública, canal destinado para la difusión cultural, que transmitió limpiezas energéticas y consejos de cómo hacerlas.
Para el astrólogo Joe Fernández, hay una conexión entre la política argentina y lo esotérico que no es nueva. Así, recuerda que el expresidente Carlos Menem tuvo una consultora personal, Blanca Curi, y también nombra al “Brujo” López Rega, ministro de Bienestar Social en el último gobierno de Perón, quien creía tener poderes de curación y estaba altamente vinculado con la adivinación.

Astrología y sociedad
Según un estudio que el CONICET realizó entre 2008 y 2019, la creencia en la astrología tuvo un ascenso de aproximadamente diez por ciento mientras que las creencias religiosas se vieron en baja. En su gran mayoría, la población joven se sintió interpelada y decidió dar lugar a quienes son expertos en las lecturas astrológicas.
Sin embargo, estas actividades no son nuevas: en la Antigua Roma, la adivinación y la predicción del futuro estuvieron muy presentes. Rómulo, fundador del imperio, al ver doce aves sagradas en el cielo entendió que era una señal de que debía ser el gobernador.
Hoy, 1.550 años después de la caída del Imperio Romano de Occidente, las prácticas esotéricas se realizan con la intención de predecir el futuro y ser una guía espiritual. Tarot, astrología, numerología, lectura de borra, entre otras, son en la actualidad una base que sostiene las creencias de gran parte de la sociedad. No obstante, Fernández remarca que “la astrología tiene que ser tomada con responsabilidad y se debe estudiar para dar consejos astrológicos, ya que todo lo que se diga puede alterar la vida de la gente”.
El oscurantismo que en un momento de la historia tenían estas disciplinas quedó en el pasado y con la llegada de las redes sociales se ha dado gran visibilidad a las artes místicas. Lo que antes no se divulgaba y no se sabía quién o dónde se practicaba, hoy está al alcance de la mano de cualquiera.
Futuro incierto
Fernández alerta que la astrología no debe tomarse como una guía total para definir qué hacer y cómo afrontar el futuro, sino como una herramienta que complementa las decisiones. Todas las prácticas premonitorias deben ser manejadas con la responsabilidad de ser solamente mensajes interpretados sobre el futuro, pero no son el futuro en sí mismo.
En la época de la inmediatez, la incertidumbre de lo que aún no pasó es algo inquietante en una sociedad que, en general, no quiere vivir el proceso pero sí conocer los resultados. Como si tener un pantallazo de lo que puede llegar a pasar matase la ansiedad de desconocer el futuro.
*Estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), en el marco del Taller de Gráfica VI



