
El Ministerio de Gobernación de Guatemala inició una investigación exhaustiva para determinar lo ocurrido en un incidente en Santa María Cauqué, Santiago Sacatepéquez, cuatro personas resultaron heridas, entre ellas una niña de cinco años.
El presidente guatemalteco Bernardo Arévalo aseguró que se pretende aclarar el tema, debido que, hasta el momento, se sabe que se trató de una riña familiar.
“En el curso de esa riña familiar convocaron a la presencia de la Policía Nacional Civil, pero hubo un confuso incidente… Esta situación en la que han resultado heridos miembros de la familia. No sabemos lo que pasó. Lo que podemos asegurar es que, por supuesto, no vamos a tolerar, actuaciones policiales que se aparten de la ley y si las ha habido, serán perseguidas y sancionadas con la mayor severidad», manifestó en la mandatario en la conferencia de prensa La Ronda.
El incidente ocurrió el 17 de julio en la 5a. Calle y zona 1 de la aldea Santa María Cauqué, Santiago Sacatepéquez, Sacatepéquez, Guatemala, durante el cual agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) realizaron disparos. Todo quedó grabado por cámaras de videovigilancia, imágenes que fueron compartidas en las redes sociales.
Por su parte, el mandatario aseguró: “Lo que estamos (haciendo) ahorita es en una investigación y en cuanto tengamos la información, el Ministerio de Gobernación la va a hacer pública”.
El caso ha generado preocupación tanto por la actuación policial como por la escalada de la violencia en escenarios domésticos y por la posibilidad de la participación de los agentes policiales.
En tanto, la cartera del Interior comunicó que ha iniciado un proceso para esclarecer los hechos. Según la versión oficial, la PNC fue convocada por una riña familiar que se salió de control, lo que derivó en la intervención de seis agentes.
El Ministerio advirtió que no se tolerarán desviaciones a la ley por parte de los policías involucrados. En caso de comprobarse alguna, las autoridades aseguraron que serán “perseguidas y sancionadas con la mayor severidad”.
Por su parte, la Inspectoría General de la PNC abrió un expediente para analizar la actuación de los agentes presentes durante el altercado. En los videos se muestra un forcejeo entre la familia y la policía, seguido de al menos seis detonaciones de arma de fuego.
De acuerdo con el informe preliminar, los agentes intentaron identificar a los miembros de la familia, quienes se encontraban sentados en la vía pública. El intercambio verbal rápidamente escaló a empujones y golpes, como se evidencia en las grabaciones.
En uno de los videos, se observa a una agente sujetando a una mujer del cabello tras un empujón, mientras otros policías utilizan batones. La tensión aumenta con la intervención de más familiares, entre ellos menores de edad.
El incidente dejó cuatro personas heridas: tres adultos y una niña de cinco años. El padre de la menor, visiblemente afectado, reclamó a los agentes: “A mi hija de cinco años le pegaron un bombazo. A mi hermana la atacaron también. Es mi hija la que llevaron herida con los Bomberos Municipales”, gritó frente a las cámaras.

El hombre también denunció que ningún integrante de su familia portaba armas de fuego ni armas blancas. Su declaración fue enfática: “Eso es algo ilegal. Eso va contra la ley”, en referencia al uso de armas por parte de los agentes.
El parte policial detalla que posiblemente un agente, “por la adrenalina o nerviosismo”, desenfundó su arma y realizó disparos de prevención, mismos que, se cree, rebotaron en el asfalto causando las heridas a los presentes.
Hasta el momento, la PNC no ha confirmado si los agentes responsables han sido suspendidos mientras avanza la investigación, pero se indicó que se dará seguimiento a la actuación de los policías implicados.



