La relación entre Patricia Bullrich y el Gobierno de Javier Milei volvió a quedar atravesada por diferencias internas. Esta vez, a partir del proyecto de Presupuesto 2027. La senadora de La Libertad Avanza cuestionó que los cambios vinculados al sistema de prestaciones por discapacidad incluidos en el capítulo VI de la iniciativa no fueron discutidos previamente en la mesa política del oficialismo y aseguró que se enteró de su incorporación cuando el proyecto ya había sido presentado en el Congreso. “No nos enteramos, yo no miento, es la verdad”, enfatizó la legisladora, quien además advirtió sobre las consecuencias que puede tener para los bloques aliados.
“Quedás como un tonto o como que engañás, y eso resiente las relaciones”, lamentó y fue más allá: “Tengo que ser sincera y decir: a ver, a mí no me tomen de tonta. Si estamos el día anterior en una mesa discutiendo y no nos enteramos de las cosas, yo siento que me toman de tonta. La evaluación que hubiera hecho es: pensemos esto tres veces, porque cuando nos chocamos ya contra la pared, ¿nos vamos a chocar de nuevo contra la pared de esta manera?”.
Asimismo, la senadora arremetió contra la forma en que se incorporaron las modificaciones y señaló al Ministerio de Economía como el área de la que surge el proyecto. “El presupuesto sale de Economía, yo no quiero acusar a nadie, pero lo menos que pueden hacer es ponerlo sobre la mesa”, sostuvo. En paralelo, defendió la necesidad de cuidar los acuerdos parlamentarios que el oficialismo construyó durante el año y advirtió que una iniciativa de este tipo puede complicar el acompañamiento de los bloques aliados.
¿Fuego amigo?
Además, el episodio tuvo una escena que llamó la atención. Después de cuestionar públicamente la falta de información sobre el Presupuesto, Bullrich publicó un video en el que aparece trabajando mientras suena “No me importa”, de Lali Espósito, una artista que mantuvo distintos cruces públicos con Milei. Si bien la publicación fue interpretada como un gesto político, el Presidente puso paños fríos a la situación: “¿Cuál sería el problema de que escuche a Lali? Para mí no sería ningún problema. De hecho, me parece una tontería mayúscula politizar el arte”.
El nuevo cruce se suma a otros momentos en los que Bullrich marcó diferencias con la administración de Milei. En los últimos días, la senadora también reconoció que una parte de la clase media atraviesa “un momento difícil” como consecuencia del proceso de estabilización. En aquella oportunidad, sin embargo, planteó que “un programa de estabilización exige esfuerzo y coraje” y que “volver al populismo no es la salida”.



