La Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) fue el escenario de un enriquecedor debate sobre el vínculo entre las terminales portuarias, el entramado urbano y la comunidad que las rodea. La actividad contó con la participación central de la presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto Dock Sud, Mónica Litza, quien remarcó la importancia de consolidar una agenda ambiental activa y transformarla en una política de gestión del presente.
Frente a un auditorio colmado de estudiantes, directivos y representantes sectoriales, Litza enfatizó que hoy en día los puertos han dejado de ser meros espacios cerrados destinados a la transferencia de mercaderías para convertirse en plataformas de conexión global de alta complejidad. Bajo esta nueva perspectiva, el Puerto Dock Sud se erige como un motor económico indispensable para Avellaneda, la región y toda la provincia de Buenos Aires, asumiendo a su vez la tarea de integrar de manera armónica su actividad productiva con el entorno social circundante.
Una responsabilidad compartida
Durante su exposición, la titular del Consorcio portuario señaló que enfrentar los efectos del cambio climático y trabajar en pos de un desarrollo equilibrado no es una tarea aislada. Al contrario, se trata de una responsabilidad compartida que involucra de manera directa al Estado, los trabajadores, las empresas privadas, las universidades y la sociedad en su conjunto.
Fuente: Data Portuaria



