El expresidente Alberto Fernández reapareció este jueves y lanzó duras críticas hacia la política exterior de Javier Milei. El foco del cuestionamiento estuvo puesto en los constantes viajes del jefe de Estado a suelo norteamericano. «¿Qué hace por cuarta vez el presidente en los Estados Unidos en 4 meses de lo que va del año?», lanzó Fernández, en el canal Carnaval Stream.
Fernández también se refirió a la personalidad de Milei, asegurando que su comportamiento no es normal en términos democráticos. El exmandatario sugirió que, en otros contextos internacionales, la actitud del presidente ya habría sido motivo de preocupación. «Lo de Milei es muy serio y en cualquier lugar del mundo lo hubiéramos sometido ya a un estudio psiquiátrico… Milei no está bien», esbozó el expresidente.
Fernández analizó sus cuatro años de gobierno
Al hacer un balance de su propia gestión (2019-2023), Fernández sostuvo que su administración fue la que más infraestructura desarrolló desde el retorno de la democracia. «Fuimos al gobierno que en 4 años hizo más obra pública en la historia de la democracia argentina», afirmó el exmandatario, detallando que se realizaron 7.300 obras, de las cuales su gestión inició y finalizó 3.800.
Asimismo, defendió la honestidad de su equipo de trabajo, mencionando específicamente al exministro Gabriel Katopodis. Fernández desafió a sus críticos al asegurar que en su gestión no hubo irregularidades: «Díganme señores una denuncia por corrupción en mi gobierno. ¿Me lo pueden decir alguno?». Según su visión, la historia terminará demostrando que su gobierno fue «prejuzgado de un modo tremendo».
El manejo de la pandemia y la defensa de la salud pública
Otro punto central de su balance fue la respuesta sanitaria frente al COVID-19. Fernández destacó que, gracias al trabajo de la sanidad pública, se lograron salvar millones de vidas. «En el gobierno de Alberto Fernández se contagiaron por una pandemia 11 millones de personas y la salud pública ya salvó a 10.870.000 personas». En este contexto, realizó una sentida defensa de su exministro Ginés González García, a quien calificó como «el más grande sanitarista que tuvo la Argentina».

Sobre el escándalo de las vacunas, explicó que fue un error de «sensibilidad» por el lugar donde se aplicaron las dosis, pero aclaró que «no es que vacunó gente que no necesitaba la vacuna; todos los que se vacunaron estaban en condiciones de ser vacunados». Para el expresidente, la campaña mediática contra González García fue «despiadada» y buscó eclipsar los resultados de la política sanitaria.
Autocrítica por la «foto de Olivos» y el futuro del país
Fernández no evitó referirse a uno de los momentos más polémicos de su presidencia: el festejo en la Quinta de Olivos durante la cuarentena. Admitió que aquel episodio tuvo un impacto negativo profundo en la confianza de la sociedad. «Eso nos costó caro… me he disculpado muchas veces y he rendido cuentas a la justicia». Explicó que, debido al ritmo de trabajo y a que la quinta estaba «repleta de gente» permanentemente, en ese momento se perdió la dimensión de la gravedad del hecho.
Finalmente, el exjefe de Estado advirtió sobre el rumbo actual de la economía argentina, comparando la situación con un viaje sin freno hacia el abismo. «Tengo la impresión de que el gobierno está acelerando a 200 km/h hacia el precipicio». Concluyó señalando que los problemas actuales, como la inflación, no se resuelven solo con ajustes monetarios y que seguir haciendo lo mismo no traerá resultados diferentes.



